Un tornado arrasó un pueblo en el sur de Francia: 300 viviendas destruidas y 43 heridos
Un tornado golpeó Pomas, en el sur de Francia, y en pocos minutos dejó unas 300 viviendas afectadas y 43 personas heridas. Diecisiete víctimas fueron hospitalizadas, dos de ellas graves, mientras decenas de familias debieron ser evacuadas. Las autoridades calificaron el fenómeno como “excepcional y altamente traumático”.

Un tornado devastó en pocos minutos la localidad de Pomas, en el sur de Francia, y dejó un saldo de 43 personas heridas, además de unas 300 viviendas afectadas. El fenómeno meteorológico golpeó el lunes por la tarde al pequeño pueblo del departamento de Aude, donde viven alrededor de 1.000 personas.
La violencia del tornado provocó importantes daños en viviendas, edificios públicos y calles. Diecisiete de los heridos debieron ser hospitalizados y dos se encontraban en estado grave, según las autoridades locales.
El alcalde de Pomas, Hervé Giné, describió el escenario como una situación de destrucción generalizada y destacó la rapidez con la que cambió la situación.
“A las 17, teníamos niños que jugaban en la casa de la juventud y preparaban la fiesta local y luego, a las 18, el pueblo y la población estaban destrozados”, relató el jefe comunal.
Giné contó que varias personas buscaron refugio dentro de sus viviendas durante el paso del tornado y que algunas estructuras llegaron a derrumbarse. A pesar de la magnitud de los daños, quienes se encontraban allí lograron sobrevivir.
“Hay gente que lo ha perdido todo. Mucha gente. Hay urbanizaciones que han sido literalmente arrasadas”, lamentó el alcalde, quien consideró un “milagro” que no se registraran víctimas fatales.
“Podríamos haber tenido 20 o 30 muertos”, afirmó Giné al dimensionar la gravedad del fenómeno. También destacó que alrededor de diez jóvenes que se encontraban en un centro comunitario pudieron resguardarse durante el paso del tornado.
La destrucción alcanzó distintos sectores de Pomas. La guardería, la escuela y el ayuntamiento sufrieron daños, mientras numerosos techos fueron arrancados por el viento y debieron ser cubiertos provisoriamente con lonas.
En las zonas rurales cercanas, la fuerza del fenómeno también dejó un paisaje cubierto de restos. Fragmentos de viviendas, alambrados y objetos arrastrados por el viento quedaron dispersos sobre los campos.
Ante la magnitud de los daños, los habitantes cuyas viviendas quedaron inhabitables fueron trasladados a un complejo vacacional que comenzó a funcionar como alojamiento de emergencia.
Mientras los equipos de rescate y emergencia trabajaban en la limpieza de las calles y la recuperación de la infraestructura, miles de hogares de la región permanecían sin electricidad. En total, unos 7.250 hogares de Aude y de los departamentos vecinos de Hérault y Pirineos Orientales quedaron afectados por el corte del suministro.
Las autoridades describieron el episodio como un fenómeno “excepcional y altamente traumático”, debido a la intensidad y a la velocidad con la que el tornado atravesó la localidad.
Según Météo-France, en territorio francés se registran varias decenas de tornados cada año. En este caso, el fenómeno se desarrolló dentro de una supercélula y estuvo acompañado por granizo de entre tres y cinco centímetros de diámetro.
Además del tornado, distintos puntos de la región registraron fuertes ráfagas de viento y precipitaciones intensas. Los equipos de emergencia continuaban trabajando para evaluar los daños, asistir a los damnificados y restablecer los servicios básicos.
El fenómeno dejó a Pomas frente a una tarea de reconstrucción que comenzará después de apenas unos minutos de viento extremo, durante los cuales una parte importante de la localidad quedó prácticamente destruida.
