
Trabajadores del PAMI realizaron este martes una asamblea en la sede local, en el marco de una jornada de lucha nacional convocada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), para visibilizar la crisis que atraviesa la obra social.
De la actividad participaron también jubilados y afiliados. La atención al público se mantuvo con normalidad durante la jornada, aunque se interrumpió momentáneamente al mediodía para llevar adelante el encuentro.
La delegada de ATE en el organismo, Elena Pérez, describió un escenario crítico y advirtió por el impacto directo en las prestaciones. “El alto nivel de recorte de prestaciones y la crisis económica nos están haciendo un flaco favor a los afiliados”, señaló.
Entre las principales problemáticas, mencionó la renuncia de médicos de cabecera, la falta de atención en ópticas, la escasez de audífonos y la suspensión de cirugías programadas en el área de traumatología.
También apuntó contra la falta de insumos ortopédicos y cuestionó el sistema de entrega de pañales. “Es literalmente un fracaso rotundo, no solo por la calidad, sino porque no están llegando a destino”, afirmó.
“Tenemos un panorama muy oscuro”, resumió Pérez, quien remarcó que los jubilados —a quienes definió como el sector más vulnerable— son los principales afectados por la situación.
En ese marco, la dirigente sindical también cuestionó decisiones del Gobierno nacional y advirtió sobre posibles intentos de ajuste en el organismo. “Cuando quieren que un organismo sea privatizado o reducido, empiezan a hacer que no funcione”, sostuvo, y alertó sobre el cierre de agencias, la unificación de sedes y eventuales despidos.
A los reclamos por las condiciones del servicio se suma la situación salarial de los trabajadores. Según Pérez, el sector atraviesa un “planchazo salarial” desde hace más de dos años y medio, sin recomposición de ingresos.
Si bien indicó que fueron convocados a paritarias, advirtió que las negociaciones están “absolutamente condicionadas”.
Finalmente, explicó que la asamblea también buscó informar a los afiliados sobre el contexto actual. “Como trabajadores, muchas veces nos quedamos sin herramientas para dar respuesta. Hoy estamos con las manos atadas frente a los reclamos cotidianos”, concluyó.
