San Luis, entre las provincias con mayor morosidad: “Es gravísimo que la gente se endeude»
San Luis quedó entre las provincias con mayor nivel de morosidad del país, con un 20,5% de irregularidad crediticia, según un informe del CEPA. El economista Norberto Itzcovich advirtió que cada vez más familias recurren a préstamos y tarjetas para pagar alimentos, servicios y otros gastos cotidianos. «Es gravísimo que la gente se endeude para gastos corrientes», alertó.

San Luis quedó entre las provincias con mayor nivel de morosidad del país, según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) elaborado a partir de datos de la Central de Deudores del Banco Central. El estudio ubicó a la provincia con un nivel de irregularidad crediticia del 20,5%, apenas por debajo de La Rioja, que encabezó el ranking con 23,1%, y junto a Catamarca y Santa Cruz, ambas con 20,6%.
El dato vuelve a poner el foco sobre la situación financiera de los hogares y el crecimiento del endeudamiento para afrontar gastos cotidianos. Para el economista y exdirector del INDEC Norberto Itzcovich, el problema refleja una dificultad más profunda: la pérdida de capacidad de los ingresos para cubrir las necesidades básicas.
«El endeudamiento de un gran número de familias en todo el país, y particularmente en San Luis, que es una de las provincias donde las familias están más endeudadas, donde mayor cantidad de gente está endeudada, lo que muestra es una grave situación que se da por la falta de ingresos de los hogares», sostuvo.
Según explicó, cuando los salarios, los ingresos informales o las jubilaciones no alcanzan, las familias recurren al crédito para sostener gastos que antes podían cubrir con sus ingresos mensuales.
«Al no alcanzar los ingresos, ya sea de salarios formales o informales o las jubilaciones, a la gente, a las familias no le alcanza y tienen que endeudarse para realizar gastos corrientes. Esto es o para pagar los servicios —la luz, el gas, el transporte— o para comprar alimentos. Eso es gravísimo», advirtió Itzcovich.
El informe de CEPA señala que la morosidad de las familias con entidades financieras alcanzó el 12,8% en junio de 2026. Los mayores niveles de incumplimiento se registraron en los préstamos personales, con una mora del 15,9%, y en las tarjetas de crédito, con el 13,1%.
El escenario se vuelve todavía más complejo al incorporar a los Proveedores No Financieros de Crédito, como billeteras virtuales y empresas fintech. En ese segmento, la irregularidad escaló al 30,1%, uno de los niveles más elevados de la serie analizada. Considerando ambos sistemas, la morosidad total de los hogares ronda el 15,5% a nivel nacional y alcanza a casi 6 millones de deudores con pagos atrasados.
Para Itzcovich, cuando el fenómeno alcanza semejante magnitud deja de ser un problema exclusivamente individual entre un deudor y una entidad financiera.
«Lejos de lo que dice el Gobierno, de ser un problema entre privados que se endeudan con privados —es decir, con bancos o con billeteras virtuales—, en realidad es un problema, cuando el número de hogares endeudados y de personas endeudadas es tan alto, un problema sistémico en el cual debe intervenir el Gobierno tanto a nivel nacional como a nivel provincial», afirmó.
El economista planteó que una de las alternativas pasa por facilitar mecanismos de renegociación y promover créditos con tasas más accesibles. También cuestionó el costo del financiamiento que ofrecen algunas plataformas digitales.
«Las familias puedan renegociar su deuda con tasas de interés razonables, que es lo que no ocurre; hoy ocurre todo lo contrario. Sobre todo las billeteras virtuales están cobrando tasas exorbitantes que exceden cualquier razonabilidad», señaló.
Sin embargo, consideró que cualquier medida destinada a reducir intereses o facilitar nuevos créditos sería insuficiente si no se modifica el problema de fondo. Según su análisis, la raíz de la creciente morosidad está en la pérdida del poder adquisitivo y en la dificultad de los hogares para cubrir sus necesidades básicas con los ingresos disponibles.
«Todas estas propuestas son apenas paliativos de la situación, porque si la situación no se soluciona de base, de raíz, esto se puede paliar, se puede solucionar por un corto plazo, pero a mediano plazo va a volver el problema», sostuvo.
En ese sentido, remarcó que el desafío central pasa por recuperar la capacidad de compra de los hogares. «El problema de base es estructural y es que a los hogares no les alcanzan los ingresos para cubrir sus necesidades básicas», concluyó.
