La UCR quiere PASO optativas, el PRO no se definió y el peronismo rechaza todo: el mapa de votos que complica a Milei

El Gobierno envió este miércoles al Senado su reforma electoral, pero la recepción en la Cámara alta anticipa un debate difícil. El capítulo más ambicioso —la eliminación definitiva de las PASO— no cuenta con mayoría asegurada y podría naufragar en el mismo recinto al que el oficialismo eligió como cámara de origen para garantizarse la última palabra.
La aritmética es clara y adversa. La Libertad Avanza tiene 21 senadores y necesita al menos 37 votos para aprobar el proyecto y enviarlo a Diputados. Los aliados tradicionales del oficialismo expresaron apoyo general a la iniciativa, pero con un límite preciso en el punto más importante.
La UCR, con 10 bancas en el Senado, votaría mayoritariamente a favor del proyecto en términos generales, pero no acompañaría la eliminación lisa y llana de las primarias. La propuesta del bloque radical es convertir las PASO en optativas, de modo que cada ciudadano pueda elegir si participa o no. El PRO, con tres senadores, aún no tomó una posición formal: su definición se conocería luego de la próxima reunión de la mesa nacional que encabezará Mauricio Macri.
Con ese panorama, el oficialismo cuenta por ahora con el respaldo de algunos bloques provinciales que responden a gobernadores aliados, como el catamarqueño Raúl Jalil, pero lejos está de alcanzar los números necesarios para la aprobación.
El peronismo, en tanto, anunció un rechazo en bloque. El Frente Renovador de Sergio Massa fue directo en sus redes: «Eliminar las PASO no es avanzar, es retroceder: reduce la transparencia, limita la participación y concentra la definición de candidaturas en pocos, debilitando la democracia.» El senador Sergio Uñac, dos veces gobernador de San Juan, también cuestionó la iniciativa y aprovechó para instalar una autocrítica hacia el propio espacio: «La Argentina necesita una fuerza política que vuelva a proponer», señaló. El bloque peronista conducido por José Mayans suma 21 senadores.
El Gobierno apuesta a que la inclusión de Ficha Limpia en el proyecto sirva como moneda de cambio para atraer a los bloques que reclaman esa norma pero resisten la derogación de las primarias. Sin embargo, por ahora esa estrategia no se tradujo en compromisos concretos de voto.
