La aliada europea que más quiso Trump ahora le dice lo que piensa: la pelea que nadie esperaba

Donald Trump arremetió este martes contra la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, en una entrevista telefónica de apenas seis minutos con el diario Corriere della Sera, en la que la acusó de inacción frente al conflicto con Irán y la calificó como «muy diferente de lo que pensaba». «Estoy impactado con ella. Pensé que tenía coraje, pero me equivoqué», sentenció el presidente estadounidense sobre quien hasta hace pocas semanas había definido como «una amiga y una gran líder».
El quiebre se desencadenó después de que Meloni calificara de «inaceptables» los ataques de Trump al papa León XIV. El pontífice, que había pedido la paz y condenado el conflicto bélico en Medio Oriente, recibió una respuesta virulenta de Trump desde su plataforma Truth Social, donde lo tildó de «débil en materia de crimen» y «terrible para la política exterior», y sugirió, sin pruebas, que los cardenales lo eligieron exclusivamente para que funcionara como puente con Washington.
Meloni salió a defender al Papa con una declaración pública el lunes: «El Papa es el jefe de la Iglesia católica, y es correcto y normal que llame a la paz y condene todas las formas de guerra». Trump respondió de manera directa en la entrevista, dando vuelta el propio adjetivo que usó la italiana: «La inaceptable es ella, porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear y volaría por los aires a Italia en dos minutos si tuviera la oportunidad.»
El mandatario republicano amplió sus críticas más allá del desacuerdo por el Papa. Acusó a Meloni de no querer ayudar a reabrir el estrecho de Ormuz —bloqueado por Irán—, de no colaborar con la OTAN según sus expectativas y de pretender que «Estados Unidos haga el trabajo por ella». «No quiere ayudarnos a deshacernos de un Irán con armas nucleares. Es muy triste», agregó, antes de revelar que no mantiene comunicación con ella «desde hace mucho tiempo». Y cerró con una frase lapidaria: «Ya no es la misma persona, e Italia no será el mismo país. La inmigración está matando a Italia y a toda Europa.»
El golpe diplomático tuvo efecto inmediato en Roma. La respuesta italiana unió a todo el arco político en torno a Meloni, algo inusual en el siempre fracturado escenario político del país. El canciller Antonio Tajani salió a defenderla en X: «Hasta hoy, el presidente Trump consideraba a Giorgia Meloni una persona valiente. No se equivocaba, porque es una mujer que nunca rehúye decir lo que piensa.»
Meloni había sido la única líder europea que asistió a la asunción de Trump en enero de 2025 y había actuado durante meses como puente entre Washington y las capitales europeas. La ruptura pública marca un punto de inflexión en la relación entre ambos líderes y profundiza el aislamiento diplomático de Estados Unidos en el continente.
La Casa Blanca y la oficina de Meloni se negaron a hacer comentarios adicionales sobre las declaraciones.
