John Foos cierra su planta en Beccar y despide a 100 trabajadores

La marca de calzado John Foos anunció el cierre definitivo de su planta en Beccar, partido de San Isidro, y el despido de alrededor de 100 trabajadores, en el marco de un proceso de reconversión que implicará dejar de producir en el país para pasar a importar desde China.
La decisión marca un giro en la estrategia de la empresa, que durante décadas fabricó localmente y llegó a consolidar exportaciones en la región. Según un comunicado oficial, la firma avanza en una “reestructuración interna” orientada a “garantizar la sustentabilidad del negocio en el largo plazo”.
El cierre de la planta pone fin a más de 40 años de actividad industrial en Beccar y refleja un cambio de modelo: la compañía abandonará la producción propia para concentrarse en la comercialización de productos importados.
El contraste con años recientes es marcado. En 2022, tras invertir cerca de un millón de dólares en tecnología, la empresa había comenzado a exportar calzado deportivo a distintos países de América Latina. En ese momento, la firma contaba con unos 500 trabajadores.
Actualmente, el escenario es otro. La apertura de importaciones y el encarecimiento de los costos locales impactaron de lleno en el sector, especialmente en las industrias textil y del calzado, que figuran entre las más afectadas por la caída de la producción.
En ese contexto, fuentes del sector advierten que no se trata de un caso aislado. A la par del avance de productos importados, comienza a consolidarse una tendencia entre empresas industriales: el desmantelamiento de plantas y la venta de maquinaria, sin perspectivas de retomar la producción en el corto plazo.
El cierre de John Foos se suma así a una serie de señales de retracción en la industria nacional, con impacto directo en el empleo y en la estructura productiva, en un escenario que genera preocupación sobre la recuperación del sector.
