Irán no confirmó su asistencia a Islamabad y se vive el escenario más tenso desde el alto el fuego
Con la tregua entre EEUU e Irán a punto de vencer el miércoles, Vance viajó a Islamabad para una segunda ronda de negociaciones que Teherán aún no confirmó. Irán acusó a Washington de «no ser serio» tras el ataque y captura de un buque iraní en el Golfo de Omán. Solo 16 barcos cruzaron el Estrecho de Ormuz el lunes.

Las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán atraviesan su momento más crítico desde el inicio de la tregua del 8 de abril. Con el alto el fuego pactado entre Washington y Teherán previsto para vencer el miércoles a las 20:00 hora del Este, una delegación estadounidense liderada por el vicepresidente J.D. Vance partió este lunes hacia Islamabad para una segunda ronda de conversaciones, pero Irán no confirmó si enviará una contraparte a la mesa.
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmaeil Baqaei, acusó a Washington de «no ser serio» en el proceso diplomático y enumeró lo que describió como violaciones al alto el fuego. Entre ellas señaló el ataque a un buque de carga iraní en el Golfo de Omán, el bloqueo naval sobre los puertos del país y las demoras en el cese de hostilidades en Líbano. «Estados Unidos sigue insistiendo en posiciones poco realistas», afirmó. «No tenemos planes para una nueva ronda de negociaciones y no se ha tomado una decisión en este sentido», agregó.
El episodio del buque fue el detonante más visible de la jornada. Trump anunció desde su red Truth Social que una embarcación de carga con bandera iraní, el Touska, intentó violar el bloqueo naval estadounidense en el Golfo de Omán. «De casi 900 pies de largo y que pesa casi tanto como un portaaviones, intentó pasar nuestro bloqueo naval y no les fue bien», escribió el mandatario. El Touska está bajo sanciones del Departamento del Tesoro por antecedentes de actividad ilegal. «Tenemos la custodia total del buque y estamos investigando su carga», añadió.
El contexto del Estrecho de Ormuz sigue siendo uno de los nudos principales del conflicto. Solo 16 barcos cruzaron el lunes por esa vía estratégica, que concentra el 20% del comercio global de petróleo, ante la cautela de armadores y capitanes frente a la precaria situación del cese de fuego. El bloqueo presiona también sobre el suministro de combustible para aviación, generando escasez en aerolíneas de la región.
Trump advirtió el lunes ante Bloomberg News que considera «muy improbable» extender la tregua si no hay acuerdo, y fijó el vencimiento para el miércoles a la noche, hora de Washington. Pese a eso, dijo confiar en que Irán «quiere negociar» y amenazó con consecuencias en caso contrario: «Si no lo hacen, se enfrentarán a problemas como nunca antes.»
Las autoridades de Islamabad ya activaron un operativo de seguridad sin precedentes en la capital paquistaní en previsión de las conversaciones: cerraron las principales arterias, suspendieron el transporte público y ordenaron el desalojo de los hoteles de lujo donde se alojaría la delegación. En paralelo, está prevista para el jueves en Washington una segunda ronda de negociaciones directas entre Israel y Líbano.
Desde Teherán, la agencia Tasnim —vinculada a la Guardia Revolucionaria— precisó que Irán no enviará delegación mientras continúe el bloqueo marítimo. Los dos puntos de mayor fricción siguen siendo el nivel de enriquecimiento de uranio iraní y la reapertura del Estrecho de Ormuz, condición que Washington puso como requisito para mantener el alto el fuego.
La ventana para evitar la reanudación del conflicto se cierra en menos de 48 horas.
