Desalojaron a una familia con cuatro hijos y durmieron en la calle: “Solo queremos un techo”
Una familia con cuatro hijos pasó la madrugada en la calle luego de ser desalojada de la vivienda que ocupaba desde hacía 14 años en la ciudad de San Luis. Sin recursos para afrontar un alquiler, Laura Gelves y su esposo reclaman una respuesta urgente del Gobierno y piden ayuda para conseguir un techo.

A la intemperie, con sus pertenencias y sin un lugar adonde ir, una familia de San Luis pasó la madrugada del viernes en la vereda luego de ser desalojada de la vivienda que ocupaba desde hacía 14 años.
Laura Gelves, de 45 años, y su esposo, Walter Alcaraz, de 43, tienen cuatro hijos de 5, 7, 16 y 19 años. La pareja reclama ahora una solución habitacional y asegura que, pese a haber recurrido en varias oportunidades a la Secretaría de Vivienda, nunca logró obtener una respuesta concreta para su situación.
“Queremos un techo para dormir y criar a nuestros hijos. Queremos la ayuda de nuestros gobernantes, para eso los votamos, para que nos ayuden en situaciones como esta”, expresó Laura.
La familia vivía en una propiedad ubicada sobre la calle Tomás Jofré, a metros de Lafinur, en la ciudad de San Luis.
Tras el desalojo, quedaron sin un lugar donde pasar la noche.
Una noche en la calle y la solidaridad de los vecinos
La madrugada fue especialmente difícil.
Laura aseguró que la familia pasó la noche en la vereda, aunque reconoció que prácticamente no pudieron dormir.
Los dos hijos más chicos, de 5 y 7 años, fueron recibidos por una vecina para evitar que permanecieran expuestos al frío durante toda la madrugada.
La mujer destacó además la solidaridad de personas que se acercaron hasta el lugar para ayudarles.
“Mucha gente se solidarizó con nosotros. Vino gente de muy lejos a traernos un café o algo para comer”, contó.
Mientras tanto, ella y su marido permanecieron frente a la vivienda junto a sus pertenencias y sin saber cuál sería el próximo destino de la familia.
El desalojo después de 14 años
Según relató Gelves, la familia vivía en el inmueble desde hacía 14 años.
La mujer explicó que el desalojo se produjo por orden judicial y a pedido del propietario del lugar.
De acuerdo con su relato, el inmueble será demolido para avanzar con una nueva construcción.
La familia asegura que su situación económica no le permite afrontar el costo de un nuevo alquiler.
Walter Alcaraz trabaja realizando changas y ese es, según explicaron, uno de los principales ingresos del hogar.
“Lo poco que ganamos es para sobrevivir”, sostuvo Laura.
Ahora, sin vivienda y con cuatro hijos a cargo, el matrimonio pide una intervención que les permita resolver de manera urgente dónde vivir.
El reclamo por una vivienda
Laura contó que recurrió en varias oportunidades a la Secretaría de Vivienda para explicar la situación que atravesaba la familia.
Sin embargo, aseguró que la respuesta que recibió fue que debía esperar los mecanismos y sorteos establecidos para acceder a una vivienda.
La mujer sostiene que esa alternativa no ofrece una solución inmediata frente a la urgencia que atraviesan.
“Hace mucho tiempo que pedimos una solución”, lamentó.
Su pedido ahora es concreto: conseguir un techo para sus hijos y, además, una posibilidad laboral que le permita mejorar los ingresos familiares.
“Necesito un techo para mis hijos y trabajo para mí”, expresó.
“Esperamos que alguien se apiade de nosotros”
La familia atraviesa horas de incertidumbre.
Después del desalojo, el matrimonio quedó obligado a buscar una alternativa de manera inmediata mientras intenta evitar que sus hijos menores vuelvan a pasar una noche en la calle.
“Esperamos que alguien se apiade de nosotros”, dijo Laura.
El reclamo está dirigido a las autoridades y apunta a obtener una respuesta de emergencia ante una situación que consideran desesperante.
Mientras buscan dónde instalarse, la solidaridad de vecinos y personas que se acercaron hasta la vivienda se convirtió en una ayuda fundamental durante las primeras horas.
Pero para la familia eso no alcanza.
Después de una noche a la intemperie, con cuatro hijos y sin recursos suficientes para alquilar otra vivienda, el pedido es uno solo: una solución urgente para volver a tener un techo.
