De uniforme y encadenada: la policía que desafió a la Justicia por su marido preso
La oficial Luciana Sánchez se encadenó de uniforme a las vallas del Poder Judicial de San Luis para reclamar la liberación de su esposo, el agente Matías Escudero, preso desde el 9 de abril por golpear a un ciudadano en la peatonal Mendoza con cargos de lesiones graves, abuso de autoridad y apremios ilegales.

Este lunes por la mañana, las vallas del Poder Judicial de la ciudad de San Luis fueron el escenario de una protesta inédita. La oficial ayudante Luciana Sánchez, integrante de la Policía Motorizada, llegó en uniforme reglamentario, dejó el casco en el piso a sus pies y se encadenó a las vallas del edificio para exigir la liberación de su esposo. La escena, pocas veces vista en la provincia, generó una fuerte repercusión en medios y redes sociales.
El marido de Sánchez es el agente Matías Raúl Escudero, de 37 años, también integrante de la Motorizada, detenido por orden de la fiscalía el 9 de abril de 2026. Los cargos que pesan sobre él son graves: lesiones graves agravadas por su condición de funcionario público, abuso de autoridad y apremios ilegales. El hecho ocurrió alrededor de las 20:45 en la peatonal Mendoza del barrio 292 de la capital provincial, donde el oficial habría golpeado a un ciudadano en la vía pública.
Sánchez no escatimó palabras ante la prensa: «Se lo llevaron, no le dieron ocho días de prórroga, nada. No pudo defenderse». Y fue directa sobre el impacto familiar: «Me privaron la libertad con él, privaron una familia. Tiene una bebé de nueve meses». Su reclamo central fue contundente: «Quiero que mi marido venga a sacarme las esposas y la cadena. Él no tiene que estar ahí. Mi marido es inocente». La fiscal que lleva el caso, en tanto, pidió que se investigue si otros oficiales encubrieron al presunto agresor, lo que agrega una dimensión institucional más amplia al episodio.
