Casi seis de cada diez inquilinos se endeudaron o usaron ahorros para pagar el alquiler en 2025

El 57,6% de los hogares que alquilan su vivienda en Argentina recurrió en 2025 a alguna forma de financiación —ahorros previos, préstamos o crédito bancario— para sostener su nivel de vida, según un relevamiento de la Fundación Tejido Urbano. El dato representa un incremento continuo desde el 46,2% registrado en 2022 e implica que casi seis de cada diez inquilinos ya no puede solventar el alquiler únicamente con sus ingresos corrientes.
La situación es más crítica en los grandes centros urbanos. En el AMBA el porcentaje de inquilinos que recurre a algún tipo de financiación trepa al 63,2%, y en la Ciudad de Buenos Aires llega al 69,7%, casi siete de cada diez. El crédito bancario, en particular, creció del 10,6% al 18,1% entre 2022 y 2025, lo que marca un cambio cualitativo en la naturaleza del problema.
«Cuando el alquiler se financia con crédito, dejamos de hablar de un problema habitacional para hablar de una espiral de insolvencia», advirtió Matías Araujo, investigador de la Fundación. El diagnóstico es preciso: la deuda bancaria es rígida, mientras que los gastos que las familias terminan recortando para pagar las cuotas son los más sensibles. «Para no caer en mora con el banco, las familias empiezan a recortar en lo que sí es flexible: la calidad de la alimentación, la salud o la educación de los hijos», explicó Araujo en diálogo con TN.
El agravante estructural es que muchas de estas familias ya agotaron el margen de ajuste habitacional. Resignaron metros cuadrados, calidad edilicia y localización. Ya no hay más hacia dónde moverse hacia abajo en el mercado. En ese contexto, el uso de ahorros acumulados fue la primera respuesta a la pérdida de poder adquisitivo y alcanzó un pico del 42% en 2024, para descender levemente al 39,6% en 2025. Pero ese amortiguador también se va agotando, y su lugar lo ocupa la deuda.
Ocho de cada diez inquilinos pertenecen a los sectores más bajos o a la franja media con ingresos ajustados, según el informe. Cuando el alquiler absorbe entre el 50% y el 100% del ingreso del hogar, la bola de nieve se vuelve inevitable.
La Federación de Inquilinos Nacional y la Asociación Platense de Inquilinos coincidieron en la advertencia: financiar el alquiler con deuda es un «auto desalojo» en cámara lenta. «Cuando se financia con deuda, quiere decir que queda poco tiempo en el mismo techo», señalaron desde la Federación.
