Una publicación en redes reavivó la polémica por el plan Tenemos Futuro

Un descargo publicado en redes sociales por una vecina de San Luis volvió a poner en debate las condiciones de acceso a los programas habitacionales provinciales. La mujer cuestionó los requisitos exigidos para acceder a una vivienda bajo la modalidad de autoconstrucción asistida del plan “Tenemos Futuro” y aseguró que las condiciones establecidas resultan imposibles de cumplir para muchas familias de bajos ingresos.
La publicación, realizada por una usuaria identificada como Moni Fúnez, se viralizó rápidamente y generó cientos de reacciones de personas que manifestaron atravesar situaciones similares o compartir las críticas hacia las políticas habitacionales vigentes.
Según relató la vecina, fue seleccionada dentro del programa destinado a brindar soluciones habitacionales, pero posteriormente se encontró con una exigencia que considera contradictoria con el objetivo de asistir a sectores vulnerables: disponer de un terreno escriturado a nombre del beneficiario.
“¿Cómo una persona que no puede pagar una vivienda puede tener los recursos para comprar un terreno o afrontar una sucesión y una mensura?”, planteó en su publicación, donde también explicó que es madre soltera, tiene una hija estudiante y atraviesa una situación de desempleo.
El caso reavivó el debate sobre la modalidad de autoconstrucción asistida implementada por el Gobierno provincial dentro del programa “Tenemos Futuro”. De acuerdo con información oficial, este esquema está destinado a familias que cuentan con un terreno apto para construir y contempla la provisión de materiales y asistencia técnica para la ejecución de la vivienda.
La provincia puso en marcha este año cientos de soluciones habitacionales bajo esa modalidad, que convive con el sistema tradicional de viviendas de barrio. Según datos oficiales, el programa prevé tanto la construcción de casas convencionales como alternativas de autoconstrucción para distintos puntos del territorio provincial.
Tras la viralización del mensaje, numerosos usuarios expresaron su respaldo a la autora de la publicación. Entre los comentarios más repetidos aparecieron cuestionamientos sobre la viabilidad de exigir un terreno propio a quienes buscan una solución habitacional justamente por no contar con recursos suficientes para acceder a una vivienda.
Otros usuarios señalaron que el requisito termina dejando afuera a familias que atraviesan situaciones de vulnerabilidad económica y que carecen de propiedades registradas a su nombre.
El Gobierno provincial ha defendido la modalidad de autoconstrucción asistida como una herramienta destinada a ampliar el alcance de las políticas habitacionales y acelerar la construcción de viviendas en distintas localidades. Además, en los últimos meses avanzó con la entrega de materiales para los primeros beneficiarios y con nuevos sorteos en diferentes municipios.
Sin embargo, el caso difundido en redes sociales volvió a poner sobre la mesa una discusión de larga data en San Luis: cómo garantizar el acceso efectivo a la vivienda para los sectores con mayores dificultades económicas y qué requisitos deben exigirse para que los programas estatales cumplan con ese objetivo.
Mientras el debate continúa en las redes, la publicación se transformó en un símbolo del malestar de familias que aseguran encontrar obstáculos burocráticos para acceder a una solución habitacional en un contexto marcado por el aumento de los costos de vida y las dificultades para adquirir tierras o inmuebles.
