Un jubilado murió desangrado en Puerto Madryn tras intentar separar a sus perros
Un jubilado de 65 años murió desangrado en Puerto Madryn tras intentar separar a sus propios perros durante una pelea. La autopsia confirmó que la mordida de un bull terrier le seccionó la arteria femoral, provocando una hemorragia masiva irreversible. El caso reavivó el debate sobre la tenencia de razas potencialmente peligrosas.

Un hombre de 65 años murió el viernes por la tarde en Puerto Madryn, Chubut, tras ser atacado por uno de los perros de su propia familia mientras intentaba separar a sus mascotas durante una violenta pelea. La autopsia confirmó que la mordida le seccionó la arteria femoral, lo que provocó una hemorragia masiva letal. La causa quedó a cargo de la fiscal Ivana Berazategui.
El episodio ocurrió pasadas las 19 en una vivienda de la calle Thomas Espora, en la zona norte de la ciudad. Según la reconstrucción del caso, la familia convivía con tres perros: dos de raza pitbull y un bull terrier. La violenta pelea comenzó entre los dos pitbulls. Los hijos del jubilado, identificado como M.D., intentaron separarlos sin éxito. Fue entonces cuando el abuelo decidió intervenir, y en ese momento uno de los animales lo atacó en el muslo izquierdo.
A pesar de la gravedad de la herida, la víctima logró ingresar por sus propios medios al interior de la vivienda en busca de ayuda. Sin embargo, la lesión en la arteria femoral provocó un shock hipovolémico que tornó la situación irreversible en minutos. Murió antes de que pudiera recibir atención médica de emergencia. Cuando los servicios sanitarios llegaron al lugar, solo pudieron confirmar el fallecimiento.
En la escena trabajaron peritos de criminalística e integrantes del Ministerio Público Fiscal, que realizaron pericias y tomaron testimonios de los familiares presentes. La fiscal Berazategui busca determinar con exactitud cómo se desencadenó el ataque y no descarta medidas vinculadas a la tenencia de los animales involucrados.
El caso reavivó en los medios y las redes sociales el debate sobre la tenencia de razas consideradas potencialmente peligrosas. Mientras algunos apuntan a las características de ciertas razas, otros señalan que la responsabilidad recae en los dueños y en el contexto en que se crían los animales.
