Le disparó en el pecho, se fue caminando y dejó una beba sin madre: el crimen de Paula en su cotillón de La Plata

Paula Lastiris tenía 47 años, una beba de pocos meses y cuatro años de trabajo en su cotillón. Este miércoles al mediodía, el presunto dueño del local entró armado, le disparó en el pecho y se fue caminando. Ella murió en el hospital. Él intentó tomar un taxi para escapar. Un vecino lo delató.
Paula Lastiris fue asesinada este miércoles al mediodía en el local de cotillón y repostería «Repostillón» que atendía hace cuatro años en la calle 37 entre 9 y 10, en el barrio Norte de La Plata. Tenía 47 años, estaba casada con el estilista Walter Romero y tenían una beba de pocos meses. El presunto autor del crimen, identificado como Leopoldo Olegario Araoz, de 49 años, fue detenido a pocas cuadras del hecho con el arma encima.
Cómo ocurrió el crimen
Cerca del mediodía, un hombre armado ingresó al local mientras Paula atendía a sus clientes. Le disparó en el pecho a quemarropa. Tras el disparo, no corrió: se dio media vuelta y se retiró del lugar caminando tranquilamente, según relataron los testigos. Un policía y un guardavidas que vive en la cuadra fueron los primeros en asistir a Lastiris, que cayó contra la persiana de su propio comercio. La mujer fue trasladada de urgencia al Hospital San Martín en estado crítico. Murió poco después a causa de la herida.
Un llamado al 911 puso en marcha el operativo. La policía recabó la descripción del agresor con testigos y desplegó un operativo cerrojo con unidades del Escuadrón Motorizado UPPL y SASU. Araoz intentó tomar un taxi frente al Hospital Español, a pocas cuadras del lugar del crimen, con destino a la localidad de Gonnet. El taxista se negó: una persona que estaba cerca lo alertó de que el pasajero «había matado a alguien» y «que iba armado». Minutos después, los efectivos lo interceptaron en la calle 35 entre 5 y 6. Tenía el revólver entre sus prendas.
El móvil y el vínculo entre víctima y acusado
Walter Romero, esposo de Paula, fue el primero en aportar el dato clave a los investigadores: el detenido sería el propietario del local que su esposa alquilaba, y el ataque estaría vinculado a un conflicto por una deuda de dos meses de alquiler. Una vecina que presenció parte de los hechos lo confirmó a la prensa: «Ya era la segunda vez que le venía a cobrar el alquiler. Después que le tiró salió caminando con el arma.»
La situación de dominio del inmueble tiene una historia propia: según trascendió en la investigación, Araoz sería hijo del dueño original del local y, tras el fallecimiento de ese hombre, el inmueble quedó en proceso de sucesión, lo que lo convirtió en el actual titular. La víctima, por su parte, tenía proyectado expandir el negocio y formalizar el contrato de alquiler.
El detenido quedó a disposición de la Justicia. La fiscalía investiga el caso como homicidio y avanzará en la toma de declaraciones y peritajes. En las próximas horas, Araoz será indagado.
