La martillera que complica a Adorni: «El departamento fue vendido en al menos cien mil dólares menos»
La inmobiliaria que intermedió la venta del departamento de Caballito declaró ante el fiscal Pollicita que el inmueble valía USD 345.000 y que la operación se concretó en USD 115.000 menos, con financiamiento en doce cuotas sin interés descripto como «inusual». Este miércoles declara Feijoo, el hombre que pagó la seña y organizó toda la maniobra.

La causa por presunto enriquecimiento ilícito del jefe de Gabinete Manuel Adorni entró en una semana decisiva. Este lunes, la martillera Natalia Rucci y su marido, Marcelo Trimarchi, dueños de la inmobiliaria que intermedió la venta del departamento de la calle Miró al 500, en Caballito, declararon ante el fiscal federal Gerardo Pollicita y aportaron dos elementos que complican la situación del funcionario: el inmueble fue publicado originalmente a USD 375.000, llegó a mercado en torno a los USD 345.000 según la propia martillera, y la modalidad de pago en doce cuotas sin interés fue descripta como «inusual» en el negocio inmobiliario.
Adorni compró el departamento en noviembre de 2025 en USD 230.000, de los cuales abonó USD 30.000 en efectivo. Los USD 200.000 restantes fueron financiados por las dos jubiladas que le vendieron la unidad, sin interés y con vencimiento en noviembre próximo. La brecha entre el valor de mercado estimado por la inmobiliaria y el precio de la operación supera los USD 110.000.
La propiedad había pasado por varias manos antes de llegar a Adorni. El punto de partida fue el exfutbolista Hugo Morales, quien la vendió a las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas en mayo de 2025 por USD 200.000. Ese precio ya representaba una baja significativa respecto de la publicación original de USD 375.000. Rucci explicó que el valor había descendido, pero aclaró que tras las refacciones realizadas en el inmueble el precio debería haberse ubicado en torno a los USD 345.000. Ante una pregunta directa del fiscal, la martillera precisó que el departamento «fue vendido en al menos cien mil dólares menos de lo que valía.»
El actor clave que conecta todas las operaciones es Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas. Feijoo fue quien pagó la seña para comprarle el inmueble a Morales, organizó la operación y, según los investigadores, habría estructurado toda la transacción. Es amigo de Adorni —sus hijos asisten al mismo colegio— y visitó al funcionario en Casa Rosada el 22 de octubre de 2025, apenas un mes antes de que se concretara la compraventa final. Este miércoles 22 de abril deberá presentarse en Comodoro Py con su celular y comprobantes de todos los gastos realizados en la propiedad.
La investigación tiene un segundo frente. El viernes declarará Matías Tabar, contratista que habría dirigido las obras de refacción en otra propiedad vinculada a Adorni: el lote 380 del country Indio Cuá, en Exaltación de la Cruz, que figura a nombre de su esposa, Bettina Angeletti. El lunes 27 declarará Juan Ernesto Cosentino, exdueño de ese inmueble.
El juez federal Ariel Lijo ya ordenó el levantamiento del secreto bancario y fiscal de Adorni, su esposa y las jubiladas involucradas. El fiscal Pollicita también reconstruye los viajes internacionales de la pareja desde diciembre de 2023, entre ellos unas vacaciones en Aruba para el Año Nuevo de 2024 que incluyeron pasajes por USD 5.800 más hospedaje.
