Por Alejo Pombo

Por primera vez después del fallecimiento de Diego Armando Maradona, tres de sus cinco hermanas, Kitty, Cali y Ana, estuvieron sentadas en el living de Debo Decir, programa que conduce Luis Novaresio por América, y acompañadas por su abogado, Matías Morla, quien volvió a remarcar la unión de ellas para con él.

Las tres hermanas de Diego ingresaron juntas y compartieron el brindis con el conductor en el que pidieron «porque Diego pueda descansar en paz» y por el fin de las peleas. Apenas comenzado el programa se vivió el primer momento emotivo cuando Ana, la más grande de las hermanas, le regaló un presente a Novaresio.

«Es un botín especial que nos regaló Diego y queremos dártelo, porque te apreciamos», le dijo Ana y Novaresio se emocionó con el obsequio.

El botín tiene pintada la imagen de Diego levantando la Copa del Mundo en 1986. Después llegó el momento del living donde se juntaron con Matías Morla y la entrevista tuvo momentos muy emotivos, lágrimas de todos, pero también segmentos duros y que sin dudas generarán polémica y alguna respuesta por parte de Dalma y Gianinna, las hijas de Claudia Villafañe, sobrinas de las hermanas del Diez con quien están enfrentadas.

«Ellas son muy maleducadas, irrespetuosas, a nosotras nos faltan el respeto constantemente», dijo Ana cuando Novaresio les preguntó por ellas. El conductor indagó en los motivos que llevaron a distanciarse y preguntó por el dinero y ahí fueron contundentes.

«Nosotros no buscamos dinero, por nosotros no hay problema, ellas sí. Si Diego no hubiese tenido tanto dinero, no estaríamos hablando de estos problemas», contaron. En un momento de la charla Ana contó que sufrieron mucho el día del velatorio en la Rosada: «No nos dejaron participar, hicieron una ceremonia íntima y nosotras estábamos a un costado, solas», contó.

En la charla también hubo muchos recuerdos para Diego con un video íntimo y fotos de ellas con él en la intimidad que hizo llorar a todos.

«Yo creo que Diego sabía que se iba a morir. Yo la última vez que lo visité me pidió que me quede a dormir para que al otro día desayunemos juntos. Además me pidió una foto, fue el 30 de junio y esa fue la última foto que nos sacamos juntos», contó Kitty. Ana por su parte contó que en uno de los mensajes que le mandó también notó que estaba melancólico.

«Cuidate mucho, gorda,» me dijo. El estaba preocupado por nosotras». En cuanto a la muerte de Diego todas coincidieron en algo: «Creo que se podría haber hecho algo más, los médicos deberían haberse dado cuenta de lo que pasaba». Y Ana agregó: «Si nos hubieran dejado a nosotras participar, Diego no se moría, pero las hijas nos dijeron que estábamos grande para eso y después lo dejaron solo». De Claudia también hablaron y ahí no la perdonaron: «Ella cambió mucho.

Para nosotras es la mujer de nuestro hermano, la primera, nada más que eso. Nunca compartió con nosotras, solo cuando estaba Diego», dijeron. Y en referencia a eso las tres coincidieron en algo: «El gran amor de Diego fue Rocío. El moría por ella, daba cualquier cosa y nunca pudo superar que se separaran».

Novaresio les consultó si existe la posibilidad de un reencuentro, de una charla y ahí no dudaron.

«Nos tomaríamos un café cuando todo se calme, pero con la verdad, nada de mentiras».
El tema drogas estuvo presente y Kitty contó: «Nosotras nos enteramos de que él consumía el día que lo sacaron del departamento en Caballito.

Mis padres siempre se culparon por el consumo de Diego. Nosotras tomamos la decisión de internarlo, él se enojó, pero con el tiempo nos terminó agradeciendo». En el final de la nota las tres le hablaron a Diego, mirando el cielo: «Gracias por todo lo que nos diste, por cuidarnos y solo te pedimos que nos guíes desde arriba, que no nos dejes y que nos esperes para estar con mamá y papá», dijeron.