Por Alejo Pombo

Nunca hubo demasiado consenso, pero como las urgencias del momento obligaban a emparchar el boquete enorme que había dejado en su momento el inesperado fallecimiento de Julio Grondona, se activó el protocolo argento que indica atar con alambre lo que quede suelte, y Claudio Tapia se transformó en presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, con una reelección en mayo del año pasado que también se resolvió entre gallos y medianoches y al parecer, según la presentación de Nueva Chicago ante la Inspección General de Justicia, con irregularidades que podrían invalidarla.

Cualquier estructura atada con alambre o reparada con tablones de madera vieja, necesita una sola llama para desatar un fuego que primero inquieta y calienta y después derrite y resquebraja. Y la chispa más brava que hizo salta el Chiqui Tapia, fue la de una renovación de derechos televisivos en la que no se consultó a la mayoría de los integrantes del cuerpo dirigencial y, de boca en boca, se fue gestando un malestar impregnado por la bronca.

En tal sentido los últimos días fueron intensos en movimientos «por debajo de la superficie» apuntando a la necesidad de que aparezca un candidato del consenso para abrir en el futuro cercano una nueva conducción en la AFA, con reglas más claras y previsibles, empezando por torneos más serios, competitivos y mejor organizados.

Algunos mal pensados, pero conocedores al dedillo de cómo se mueven las cosas en la cúpula del poder, no dejaron de remarcaron en estas horas que «nadie hace una movida como la de Nueva Chicago como si fuera una patrulla perdida y sin tener el apoyo o la venia» de ciertos estamentos de altísimo nivel.

Desde ayer mismo, cuando en cercanías de Claudio Tapia trataban de bajarle el tono a una posible rebelión y confíaban en que «son todos fuegos de artificio», la rosca política entró en acción en distintos sectores futbolísticos para empezar a barajar nombres que puedan convertirse en «candidato del consenso» y hasta auguraban que las semanas de Chiqui en el máximo sillón de Viamonte 1366 podrían tener ya un plazo fijo.

La figura de Marcelo Tinelli, actual titular de la Liga Profesional y que vio frustrado su acceso a la presidencia de AFA en la tristemente célebre elección del 36 a 36, se erige como una figura convocante, aunque también es mirado con recelo por otros dirigentes.

Rodolfo D’Onofrio, fuerte crítico de la actual conducción de la AFA, ya contó públicamente que en el futuro le gustaría el cargo y recordemos que a fin de año deja la presidencia de River.

Pero hay otros que aparecieron en la imaginaria lista que ya empezó a circular en los corrillos futboleros: Cristian Malaspina, (de Argentinos Jrs.), Juan Sebastián Verón (Estudiantes) y aunque también se mencionó a Víctor Blanco (Racing) los estatutos vigentes se lo prohiben debido a que es español de nacimiento, y además de haber sido secretario de la asamblea virtual que aprobó un nuevo mandato de Tapia cuando todavía le faltaba un año para cumplir el primero.

Desde el ascenso (plataforma que impulsó a Tapia) también surge el nombre de Marcelo Achile (Defensores de Belgrano) una alternativa sugerida como para sacar de la escena, de manera consensuada con ellas, a las figuras fuertes de Primera División.

Hay que hacer un cambio profundo en la AFA, si es con las actuales autoridades se tendrán que dejar ayudar. Falta transparencia y organización».
Rodolfo D’Onofrio

CANDIDATOS:
Marcelo Tinelli:
Le quedó atragantada la vergonzosa elección del 36 a 36, cuando se postuló al cargo. Actual presidente de la Liga Profesional y con apoyos pero también desconfianzas varias.

Rodolfo D’Onofrio:
Lo avala su muy buena gestión al frente del River post descenso, una tarea que no pintaba sencilla.
Ya declaró abiertamente su deseo de se presidente de la AFA para «realizar una transformación».
Cuenta con un gran consenso entre pares y dirigencia política.

Juan Sebastián Verón:
Hace tiempo que mantiene una postura muy crítica hacia la conducción del fútbol. La inauguración del estadio de Estudiantes es una gran carta de presentación.

Víctor Blanco:
Es el más cercano a la esfera gubernamental y cuenta con ese respaldo. Pero para ser habilitado como candidato (nació en España) se deberían modificar los estatutos.

Marcelo Achile:
El presidente de Defensores de Belgrano tiene la representatividad de buena parte del fútbol de ascenso.
Desde allí impulsan su candidatura.

Cristian Malaspina:
El titular de Argentinos, vicepresidente de la Liga Profesional y además hombre muy cercano a Alberto Fernández. Otro candidato que viene con impulso fuerte dentro de la AFA.