16 abril, 2026

Empleo en Crisis: Se perdieron más de 120 mil puestos en un año, crece la precarización

0

La caída del trabajo registrado y el avance del monotributo reflejan un mercado laboral más frágil, con menos empresas, salarios en retroceso y sectores clave en declive.

El mercado laboral argentino atraviesa una fase de deterioro sostenido. En el último año se perdieron 124.735 puestos de trabajo registrados, lo que representa una caída del 1,2%, según datos oficiales. Si se toma como referencia el inicio del actual gobierno, en noviembre de 2023, la contracción alcanza a 322.412 empleos (-3,1%), consolidando una tendencia regresiva en la generación de trabajo formal.

El impacto no fue homogéneo, pero sí generalizado. El empleo asalariado registrado encabezó la caída con 94.198 puestos menos (-1,5%), seguido por el sector público, que perdió 29.372 empleos (-0,9%), y el trabajo en casas particulares, con una baja de 1.174 puestos (-0,3%).

En perspectiva más amplia, desde fines de 2023 el retroceso también golpea con fuerza al sector privado (-189.839 empleos), al empleo público (-110.936) y al trabajo doméstico (-21.637), siendo este último el más afectado en términos relativos.

Uno de los datos más preocupantes es la destrucción de empresas. Solo en enero cerraron 1.632 empleadores, lo que equivale a más de 77 firmas por día hábil. Desde el cambio de gestión, desaparecieron 24.240 unidades productivas, reflejando un entramado empresarial cada vez más debilitado.

A nivel sectorial, la situación es dispar. La construcción muestra señales de recuperación, con dos meses consecutivos de crecimiento y un aumento interanual de 2.699 puestos (+0,7%). Sin embargo, no logra compensar la caída en sectores clave como la industria manufacturera, que perdió 42.540 empleos en un año (-3,6%), y el comercio, que también registra retrocesos sostenidos.

Otros rubros golpeados incluyen la explotación de minas y canteras (-8,6%) y la intermediación financiera (-2,9%), mientras que actividades que supieron ser dinámicas, como la informática, muestran signos de desaceleración.

En paralelo, crece el trabajo independiente, pero como respuesta a la falta de empleo formal. En el último año, los monotributistas aumentaron en 93.724 personas (+4,5%), aunque este incremento no alcanza a compensar la caída del empleo registrado. En términos netos, hay 38.916 trabajadores menos dentro del sistema laboral.

Este cambio en la composición del empleo evidencia un proceso de precarización. A la pérdida de puestos formales se suma el deterioro del poder adquisitivo: mientras el salario promedio apenas mostró una mejora real del 0,1% interanual, la mediana —que refleja mejor la realidad de la mayoría— cayó un 2,5%.

Además, los datos más recientes indican que los salarios continúan perdiendo contra la inflación. En febrero de 2026, el poder adquisitivo del salario promedio del sector privado cayó un 0,2% mensual, mientras que los principales convenios colectivos registraron una baja más pronunciada, del 1,7%.

En la comparación interanual, la caída del salario promedio de convenio alcanza el 5,9%, con el sector de comercio —el más representativo del país— mostrando un desplome del 6,7%.

El escenario actual deja en evidencia un mercado laboral que ajusta no solo en cantidad, sino también en calidad. Menos empleo formal, más trabajo independiente y salarios debilitados configuran un panorama donde la estabilidad económica aún no logra traducirse en mejoras concretas para los trabajadores.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *