Por Alejo Pombo

El Gobierno avanza con la letra chica del decreto que habilitará la posibilidad de jubilarse a los 55 años, en el caso de las mujeres, y a los 60, en el de los hombres, siempre que ya tengan 30 años de aportes previsionales.

Así lo consignaron hoy fuentes oficiales, en una medida que se inscribe en la serie de anuncios que viene haciendo el Gobierno para tratar de revertir la derrota en las PASO.

La decisión apunta a beneficiar a aquellas personas que se quedaron desempleadas y en un limbo, ya que tienen los aportes para jubilarse pero no la edad para concretarlo.

En el Gobierno calculan que son unas 500 mil personas las que podrían beneficiarse.

De paso, el Gobierno espera que como esas personas no volverán al mercado laboral, harán espacio para que desocupados más jóvenes puedan encontrar empleo.

El decreto que se está terminando de redactar prevé que las mujeres desocupadas de entre 55 y 59 años, y varones de entre 60 y 64 años con 30 años de aportes en la Seguridad Social, puedan retirarse.

La medida beneficiará a las personas consideradas «jóvenes para jubilarse, pero grandes para trabajar», sostienen desde el Gobierno.

Teniendo en cuenta que uno de los grupos más afectados por la pandemia fueron los adultos de más de 55 años, las jubilaciones podrían contribuir a paliar el impacto de la crisis sobre este sector.

El decreto alcanzaría a mujeres desocupadas hasta el 30 de junio de este año, de entre 55 y 59 años, y varones de entre 60 y 64 años, con 30 años de aportes en la Seguridad Social.

Podrían jubilarse con un porcentaje del haber que les corresponde.

Entre las definiciones pendientes está si será del 50% o del 80%, pero hay certezas de que en ningún caso será inferior al haber mínimo que actualmente es de $ 25.922.

En la ANSES calculan que el 90% de quienes podrían jubilarse en estas condiciones son hombres.

Jubilarse de manera anticipada les permitirá acceder a la cobertura médica del PAMI y tendrán derecho a una pensión por fallecimiento del cónyuge.