Adolfo Rodríguez Saá descartó un acuerdo electoral con su hermano
Adolfo Rodríguez Saá aseguró que no existe ninguna posibilidad de una alianza política con su hermano Alberto para las elecciones provinciales de 2027. La decisión llega después de las acusaciones cruzadas y de que el exgobernador se definiera como candidato a disputar nuevamente la Gobernación de San Luis.

El expresidente y exgobernador de San Luis, Adolfo Rodríguez Saá, descartó cualquier posibilidad de reconciliación política con su hermano, Alberto Rodríguez Saá, de cara a las elecciones provinciales de 2027. “Dijo él que yo era mentiroso y dijo que era traidor. Yo tiré buenas ondas. No hay ninguna posibilidad”, afirmó este jueves 29 de octubre ante la prensa local.
La declaración se produjo cuando le preguntaron si estaba dispuesto a retomar el diálogo con el exmandatario provincial. Adolfo recordó que semanas atrás había manifestado su intención de reunirse con su hermano si algún dirigente facilitaba un acercamiento, pero sostuvo que las descalificaciones públicas modificaron su postura.
También fue consultado por las declaraciones de Alberto, quien se definió como el “líder de la oposición” en San Luis. La respuesta de Adolfo fue breve: “Que crea lo que le parezca. Vamos a preguntarle al pueblo”.
La disputa por el liderazgo opositor
El enfrentamiento entre los hermanos volvió a tomar relevancia en el escenario político puntano, mientras comienzan a posicionarse de cara a los comicios de 2027.
A comienzos de octubre, Alberto se había definido como el principal referente de la oposición provincial y cuestionó el posicionamiento político de Adolfo. Incluso planteó que su hermano podría convertirse en candidato a gobernador dentro del espacio del actual mandatario, Claudio Poggi.
Adolfo, por su parte, anunció en septiembre que buscará competir nuevamente por la Gobernación y afirmó: “Voy a ser candidato a gobernador de San Luis”.
Un acercamiento que quedó descartado
La postura expresada este jueves representa un cambio respecto de las señales de apertura que Adolfo había manifestado anteriormente. En aquella oportunidad, había dejado abierta la posibilidad de un encuentro si existía una intermediación que permitiera recomponer el diálogo.
Ahora, el exgobernador atribuyó el cierre de esa posibilidad a las acusaciones de su hermano, quien lo había calificado de mentiroso y traidor.
La disputa también refleja las diferencias sobre quién conduce la oposición provincial y cómo se organizarán los distintos sectores del peronismo para competir en 2027. Por el momento, no hay señales de un acuerdo entre ambos dirigentes.
