Milei firmó un DNU para expulsar extranjeros por agravios a Argentina
Javier Milei firmó un DNU que habilita la expulsión o prohibición de ingreso de extranjeros acusados de promover odio, violencia contra argentinos o ataques contra símbolos patrios. El Gobierno aclaró que no alcanza a críticas políticas o expresiones de disenso.

El presidente Javier Milei firmó un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita la expulsión o prohibición de ingreso al país de extranjeros que promuevan mensajes de odio, inciten a la violencia contra argentinos o realicen actos considerados ofensivos contra los símbolos patrios. La medida fue anunciada este miércoles por la Oficina del Presidente.
La nueva normativa modifica la Ley de Migraciones 25.871 e incorpora una nueva causal de inadmisión y expulsión para personas extranjeras vinculadas a expresiones o acciones que el Gobierno considere ataques contra la Argentina, sus ciudadanos o sus emblemas nacionales.
Según explicó el Ejecutivo, la medida alcanza a quienes hayan difundido «mensajes de odio en forma oral o escrita» o hayan impulsado actos de violencia contra el pueblo argentino o contra una persona por su nacionalidad.
También contempla sanciones para quienes hayan realizado, participado o promovido acciones de «ultraje de símbolos patrios nacionales», según la definición incluida en el decreto.
La Oficina del Presidente sostuvo que la defensa de la Nación, de sus habitantes y de sus símbolos «no es negociable» y afirmó que «quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país».
El decreto establece, sin embargo, que no podrán ser consideradas causales de expulsión las expresiones de disenso ideológico ni las críticas políticas, académicas o ciudadanas realizadas dentro del ejercicio legítimo de los derechos constitucionales.
En los fundamentos de la medida, el Gobierno argumentó que en los últimos tiempos aumentaron los mensajes de odio y actos de hostilidad dirigidos contra la identidad nacional, la cultura argentina y sus ciudadanos.
Además, la administración de Milei sostuvo que este tipo de conductas pueden afectar la convivencia social y justificó la modificación de la normativa migratoria como una herramienta para regular las condiciones de ingreso y permanencia de extranjeros en el territorio argentino.
La implementación del nuevo régimen quedará ahora bajo la órbita de los organismos encargados del control migratorio, que deberán aplicar las nuevas disposiciones ante cada caso concreto.
