Familias de niños sordos reclamaron en el Centro Educativo 21 vuelva a la doble jornada

Un grupo de familias y miembros de la Asociación de Sordos Sanluiseños protagonizó este martes un reclamo en el Centro N° 21 Puerta de Cuyo para exigir la restitución de la doble jornada y mayor acompañamiento pedagógico para estudiantes con discapacidad.
La manifestación incluyó golpes en las puertas de la institución, que permanecieron cerradas, y generó momentos de tensión. Según indicaron desde el establecimiento, la situación provocó temor entre docentes y alumnos que se encontraban en el interior.
El principal planteo de las familias apunta a que el centro retome el esquema de doble turno y refuerce el apoyo escolar, especialmente para aquellos estudiantes que asisten a escuelas comunes en horario matutino.
Desde la asociación, una de sus integrantes, Silvina Hernández, sostuvo que los cambios se produjeron tras la reorganización institucional. Según explicó, se eliminaron espacios de acompañamiento pedagógico y se los reemplazó por talleres como cocina o costura.
Las familias afirmaron que ya mantuvieron reuniones con autoridades del Ministerio de Educación de San Luis, aunque sin llegar a acuerdos. También señalaron que la directora del establecimiento no recibió el petitorio que intentaban presentar durante la protesta.
Por su parte, el subdirector de Educación Especial e Inclusión Educativa, Federico González, confirmó que el reclamo llegó a la institución, pero cuestionó la forma en que se llevó a cabo.
“Adentro había niños muy pequeños con distintas condiciones, y se asustaron”, indicó el funcionario, quien agregó que la prioridad es resguardar a estudiantes y docentes ante este tipo de situaciones.
González aseguró que el Ministerio está dispuesto a recibir el petitorio y retomar el diálogo, aunque aclaró que aún no cuentan con una presentación formal que detalle los pedidos.
En relación al funcionamiento del centro, explicó que responde a una reorganización previa que unificó distintas instituciones, y que algunos cambios obedecen a situaciones particulares de los estudiantes.
Finalmente, el funcionario remarcó que el derecho al reclamo debe ejercerse sin afectar a terceros: “Uno puede reclamar, pero no pisotear los derechos del resto”, sostuvo.
El conflicto deja expuesta la tensión entre las demandas de las familias por mayor inclusión y acompañamiento, y la implementación de políticas educativas que buscan reorganizar el sistema.
