Kicillof asumió la presidencia del PJ bonaerense sin Máximo Kirchner: el primer paso hacia 2027

Axel Kicillof asumió este viernes como presidente del Partido Justicialista bonaerense, en la sede partidaria de la calle 54 N° 618 de La Plata, en un acto que marcó un punto de inflexión en la interna del peronismo provincial y que consolida su proyección hacia la candidatura presidencial de 2027.
La ausencia más notable fue la de Máximo Kirchner, quien prefirió asistir a una reunión política en Santa Fe antes que estar en el momento de su propio relevo. El hijo de Néstor y Cristina Kirchner pasa a presidir el Congreso partidario, un cargo de menor peso operativo, en lo que representa una derrota política concreta frente al sector del gobernador. Sí estuvo presente su mano derecha, la intendenta Mayra Mendoza, quien llegó al acto en medio de la polémica por sus declaraciones contra el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, y contra el propio Kicillof.
La nueva conducción surgió de una dura negociación que terminó en una lista de unidad, aunque con tensiones que los propios protagonistas reconocen como latentes. La vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín, ocuparán las vicepresidencias del partido. El diputado provincial Mariano Cascallares, intendente en uso de licencia de Almirante Brown, quedará a cargo de la Secretaría General.
Kicillof asume así la conducción del principal partido de la provincia más populosa del país en un momento en que el peronismo busca reorganizarse tras sucesivas derrotas electorales y redefinir su estrategia de cara a los próximos comicios. El control del aparato bonaerense será clave para articular el armado territorial y la acumulación de poder que el gobernador necesita para competir en 2027.
