El cura DJ llenó la Plaza de Mayo con techno y fe en el primer aniversario de la muerte del papa Francisco
El padre Guilherme Peixoto, el «cura DJ» portugués, reunió a miles de personas en Plaza de Mayo con un show gratuito de música electrónica en homenaje al papa Francisco, a casi un año de su muerte. Beats de techno, discursos de Bergoglio y versiones electrónicas de Mario Bros transformaron el centro de Buenos Aires en una pista al aire libre.

Miles de personas colmaron la Plaza de Mayo este sábado por la noche para vivir una experiencia difícil de clasificar: un espectáculo gratuito de música electrónica encabezado por el sacerdote portugués Guilherme Peixoto, el «cura DJ», en homenaje al papa Francisco a casi un año de su fallecimiento, ocurrido el 21 de abril de 2025. El evento, organizado bajo el lema «Francisco vive en el Encuentro» por la Asociación Miserando junto al Arzobispado de Buenos Aires y el Gobierno de la Ciudad, convocó a jóvenes, familias y creyentes de distintos puntos del conurbano e interior del país.
Desde las 20, el centro porteño se transformó en una pista al aire libre con pantallas LED, torres de sonido profesional y un espectáculo de luces láser, con la Catedral Metropolitana a un lado y la Casa Rosada como telón de fondo. El padre Peixoto mezcló bases de house y techno con fragmentos de discursos de Francisco, de Juan Pablo II y de León XIV. También incluyó versiones electrónicas del soundtrack de Super Mario y del clásico de los 90 «Ameno (Dori Me)», que emula un canto gregoriano.
El sacerdote, nacido en Guimarães, Portugal, en 1974, fue ordenado en 1999 y también se desempeña como capellán militar con rango de teniente coronel. Desde 2006 utiliza la música electrónica como herramienta pastoral. Su proyección internacional llegó en 2023, cuando animó a más de un millón de jóvenes en Lisboa en la previa de una misa encabezada por el propio Francisco. Desde entonces, sus presentaciones recorrieron Lisboa, Beirut, México, Río de Janeiro e Ibiza, donde actuó en julio de 2024 al celebrar sus 25 años de sacerdocio.
Consultado por AFP antes del espectáculo, Peixoto resumió su propósito: «Que la música logre tocar los corazones a tal punto que los jóvenes regresen a casa con ganas de cambiar el mundo.» El show incluyó pausas de reflexión entre los sets y mensajes que entrelazaron espiritualidad con cultura urbana. Ni misa ni recital convencional: una experiencia que, para muchos de los presentes, resultó tan inesperada como poderosa.
