Bárbara, la neuróloga que un colectivo le arrebató a su familia
Bárbara Granado Schönholz tenía 31 años, era neuróloga y atendía pacientes en Villa Devoto. Murió cuando su mochila quedó trabada al bajar del colectivo y el vehículo arrancó antes de que pudiera soltarse. Su familia y sus compañeros de residencia despidieron a una mujer que había dedicado su vida a la medicina.

Un trágico accidente ocurrido en el barrio porteño de Villa Devoto terminó con la vida de Bárbara Granado Schönholz, una joven neuróloga de 31 años. La víctima se disponía a descender por la puerta trasera de un colectivo cuando su mochila quedó atrapada. El vehículo reemprendió la marcha antes de que pudiera soltarse, y la inercia la arrojó a la calzada, donde fue arrollada por las ruedas traseras del mismo interno. Ocurrió en el cruce de las calles Chivilcoy y Nazarre, una zona de intenso movimiento vehicular.
Policías de la Ciudad y una ambulancia del SAME llegaron minutos después del llamado al 911, pero los médicos solo pudieron certificar su fallecimiento. Las heridas eran incompatibles con la vida.
Bárbara era médica recibida en la Universidad de Buenos Aires. Realizó su residencia en el Hospital Posadas y completó su especialización en Neurología en el Hospital Ramos Mejía, además de atender pacientes en un consultorio privado en Villa Devoto. Desde esa institución le dedicaron un sentido mensaje: recordaron cuatro años de residencia compartidos entre trabajo, aprendizaje y risas, y prometieron guardarla siempre en su memoria.
Su familia dio a conocer la noticia a través de las redes sociales con palabras desgarradoras. «Un accidente de colectivo me la arrebató», escribió su padre. Su madre, por su parte, señaló: «Hace dos días partió mi amada hija. No hay palabras para describir tanto dolor».
Tras el accidente, el chofer del colectivo, de 41 años, fue trasladado a una dependencia policial y sometido a un test de alcoholemia. Las actuaciones se iniciaron bajo la carátula de averiguación de homicidio.
