La familia de Florencia dice que fue femicidio, no suicidio

Por Alejo Pombo
A casi seis años de la muerte de Florencia Magalí Morales en la Comisaría N°25 de Santa Rosa del Conlara, la causa tiene dos policías con prisión preventiva, dos imputadas con medidas restrictivas y, desde este lunes, una apelación que abre un nuevo frente judicial. La familia no acepta la hipótesis de suicidio y exige que el caso sea investigado como femicidio.
El juez Nicolás Coppola procesó el lunes al subcomisario Heraldo Clavero y al oficial Marcos Ontiveros por privación ilegítima de la libertad, torturas seguidas de muerte e incumplimiento de sus deberes, en concurso real. Ambos quedaron detenidos con prisión preventiva por 90 días. Las sargentos María Eugenia Argüello y Victoria Torres fueron imputadas solo por omisión de denunciar torturas y por no cumplir sus deberes de funcionarias. Ahí es donde la querella traza la línea: el abogado Federico Putelli considera que esas dos mujeres policías también deben responder como coautoras, no como omisoras.
El otro frente es la teoría del caso. La fiscal de Género, Adriana Cangelosi, sostiene que Florencia murió como consecuencia de las torturas físicas y psicológicas que sufrió durante casi diez horas de detención sin orden judicial y sin asistencia médica. La querella rechaza esa interpretación: «No estamos de acuerdo con la introducción de la posibilidad de un suicidio». Y agrega una denuncia que pesa: desapareció información clave del expediente, registros que podrían determinar si hubo intervención directa de terceros en la muerte.
