La UIA alerta por el quiebre de la cadena de pagos: Casi la mitad de las industrias no puede cumplir sus obligaciones
La Unión Industrial Argentina alertó sobre un deterioro acelerado en la cadena de pagos, con casi el 50% de las empresas enfrentando problemas para cumplir obligaciones básicas. Los cheques rechazados crecieron entre 30% y 40% en el último trimestre, en medio de una fuerte caída del consumo. Las Pymes son las más afectadas, pero la tensión ya alcanza a grandes firmas y a los contratos con el Estado.

Por Alejo Pombo
La crisis en el sector industrial argentino comienza a profundizarse y deja ver señales claras de un quiebre en la cadena de pagos. Según una encuesta reciente de la Unión Industrial Argentina (UIA), la mitad de las empresas del país ya enfrenta dificultades serias para cumplir compromisos esenciales, en un contexto marcado por la caída del consumo, la falta de liquidez y un fuerte aumento en los cheques rechazados.
El informe difundido por Matías Bonelli detalló que el 47,5% de los industriales admitió tener inconvenientes para afrontar al menos una de sus obligaciones principales. Entre ellas se encuentran el pago de salarios, el cumplimiento con proveedores, el abono de impuestos o la cobertura de servicios básicos. Aún más preocupante, un 8,2% aseguró tener problemas en todos estos ítems de manera simultánea.
Los datos muestran además cuáles son los puntos de mayor presión para las empresas. Los rubros más afectados fueron Impuestos (29,3%) y Proveedores (26,7%), lo que revela una tensión creciente en las operaciones básicas del entramado productivo. La falta de liquidez se refleja también en un dato crítico: en el último trimestre se registró un aumento de entre el 30% y el 40% en los cheques rechazados por falta de fondos.
Uno de los casos más visibles es el de Bodega Norton, que acumuló más de 40 cheques rechazados por un total de $618 millones, un indicador de que la problemática ya no se limita a pequeñas y medianas empresas sino que alcanza a compañías de gran escala.
La preocupación se extiende a todo el sector. El presidente de la Confederación de Pymes Constructoras (CPC), Gerardo Fernández, advirtió que la cadena de pagos «se empieza a doblar y a complicar». Las Pymes enfrentan el mayor impacto, pero el deterioro ya afecta a grandes contratos, especialmente aquellos vinculados al Estado.
En este sentido, Fernández señaló que los plazos de cobro en la administración pública —que tradicionalmente oscilaban entre 30 y 45 días— se extendieron ahora a 60 o incluso 90 días, lo que agrava aún más la falta de capital de trabajo en toda la estructura productiva. La extensión de los plazos afecta a contratistas, proveedores y subcontratistas que dependen de esos pagos para sostener su operación diaria.
La UIA considera que el cuadro actual plantea un desafío urgente para evitar que pequeños eslabones del sector terminen expulsados del mercado y que el quiebre de la cadena de pagos derive en una crisis más profunda. El deterioro en consumo, financiamiento y circulación de fondos se consolidó como el principal factor de riesgo para la industria en este tramo del año.

