Por Gabriel Rodriguez

Solo en septiembre se generaron ocho focos ígneos de grandes proporciones en distintos sitios de la provincia. Aseguran que la sequía provoca que las deflagraciones avancen con mucha velocidad.

La provincia ha sido afectada en gran manera por los incendios forestales, que se intensificaron en las últimas semanas.

“Desde que arrancó agosto tuvimos aproximadamente veinte incendios, y ocho muy grandes este mes. El último fue el de Merlo, que duró dos días. La zona sur de la provincia también fue damnificada por estos siniestros. Este último mes fue bastante complicado por la cantidad de focos que hemos tenido e inclusive porque se ha quemado ganado”, expresó Rafael Godoy, jefe de Bomberos de la Policía.

“El tema de los incendios forestales comenzó con más agresividad y frecuencia en mayo, ahora en agosto retomó su actividad y siempre para esta época los focos suelen ser más grandes y la superficie quemada es mucha. En septiembre continuó y aumentó. Varios de los focos tuvieron que ser intervenidos por grandes dotaciones de cuarteles de bomberos, tanto de la Policía como voluntarios”, agregó.

Según el informe que brindó el Programa San Luis Solidario, los focos de incendio se manifestaron en varias jurisdicciones de la provincia. El detalle es el siguiente: San Francisco 200 hectáreas, Naschel 350 hectáreas, Justo Daract 400 hectáreas, Alto Pelado y Estancia La Moneda 600 hectáreas, Buena Esperanza 300 hectáreas, Renca (ruta Nº 40, dique San Felipe, ruta Nº 25, estancia Las Tres Marías) 6.990 hectáreas, Reserva Florofaunística 150 hectáreas, Merlo (ruta Nº 5, vertedero municipal) 300 hectáreas y Fortín El Patria (Las Isletas) 2.000 hectáreas.

El titular de Bomberos de la Policía explicó que es muy difícil controlar estos tipos de focos y pidió expresamente que la ciudadanía tenga cuidado cuando se produce un incendio de esta magnitud.

“Lo importante es que la gente tiene que estar atenta a lo que le dicen las autoridades, sobre todo cuando les indican que tienen que evacuar la zona, porque hay información sobre la dirección del fuego, la topografía del lugar, la vegetación y la cercanía a la zona evacuada. Luego, si no viven en la zona, lo ideal es que no se acerquen adonde hay un incendio de características forestales, porque en estos últimos años han sido bastantes violentos en su desplazamiento”, subrayó Godoy.

Afirmó que la razón principal que explica la multiplicación de los focos ígneos es la escasez de lluvias en la provincia. Esto se refleja en el estado de los diques puntanos, ya que el 80 por ciento se encuentra bajo cota.

“El tema de estos incendios es porque en San Luis hace mucho que no llueve. Si bien en el verano hubo precipitaciones, estas fueron escasas para lo que es la superficie de la provincia. La vegetación está en condiciones para que al iniciarse un fuego se propague y tener un incendio de características forestales”, manifestó.

“Muchas veces el desplazamiento que tiene el fuego no permite que la gente pueda salir de la zona donde ha ingresado, porque lo primero que van a recibir es el humo, lo que provoca que el damnificado se desoriente. Además, el acercamiento de los individuos puede entorpecer la labor de los bomberos y las maquinarias que trabajan en el lugar”, finalizó.