Trump negocia y rearma al mismo tiempo: «Estamos cargando los barcos con la mejor munición»
Estados Unidos e Irán se reunirán este sábado en Islamabad para negociar el fin de la guerra que lleva 42 días. Donald Trump envía al vicepresidente JD Vance junto a Jared Kushner y Steve Witkoff, pero advirtió públicamente que sus barcos están siendo recargados con armamento y que si el acuerdo fracasa lo utilizará «de manera muy efectiva».

El vicepresidente JD Vance, Jared Kushner y Steve Witkoff viajarán este sábado a Islamabad para sentarse con una delegación iraní y negociar el fin de una guerra que lleva 42 días. Mientras tanto, su jefe está cargando barcos con armas.
«Estamos llevando a cabo un rearme. Estamos cargando los barcos con la mejor munición, las mejores armas jamás fabricadas; incluso mejores que las que utilizamos anteriormente, con las cuales los hicimos pedazos», declaró Donald Trump al New York Post en las horas previas al inicio de las conversaciones. «Y si no logramos un acuerdo, las utilizaremos, y las utilizaremos de manera muy efectiva», agregó.
Es una táctica conocida en la diplomacia de Trump: la negociación con una pistola sobre la mesa. La diferencia esta vez es que la pistola está cargada en tiempo real y él mismo se encargó de decirlo.
Quién va y quién lidera del otro lado
La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó la composición del equipo estadounidense: Vance encabeza la delegación, acompañado por Kushner —yerno del Presidente y figura clave en las negociaciones del Medio Oriente durante el primer mandato de Trump— y por Witkoff, enviado especial para la región. Del lado iraní, el equipo negociador será encabezado por el presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf.
Cuando se le preguntó a Leavitt si el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu respaldaba un posible acuerdo de alto el fuego, la respuesta fue escueta: «Apoya al presidente Trump.»
La sombra del Líbano sobre Islamabad
La negociación llega con una complicación de fondo. Los ataques de Israel al Líbano continuaron activos en los días previos a la cumbre, sembrando dudas sobre el alcance real de cualquier acuerdo. Trump intentó desactivar esa tensión argumentando que el Líbano estaba fuera del perímetro de la tregua que se negociará en Pakistán. Irán, sin embargo, ya hizo llegar su posición: exige que cesen todas las hostilidades, incluidas las del frente libanés.
Esa divergencia es el primer obstáculo antes de que las delegaciones se sienten. Trump llega a la mesa con munición nueva en sus barcos y una condición que Irán no acepta todavía. Islamabad, este sábado, dirá si eso alcanza para hablar de paz.
