12 agosto, 2026

Tránsito sin control: las calles de San Luis, bajo presión

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Congestión, estacionamiento indebido, rampas bloqueadas y dificultades para circular forman parte de los reclamos de vecinos de la capital puntana. Las zonas escolares y las horas pico concentran los mayores problemas, mientras el municipio mantiene el estacionamiento medido y los controles de tránsito.

El tránsito en la ciudad de San Luis atraviesa un escenario marcado por congestionamientos, infracciones y reclamos de vecinos que advierten sobre dificultades para circular, cruzar las calles y acceder a rampas y paradas de transporte público. El problema se vuelve más visible durante los horarios pico, cuando aumenta el flujo vehicular en el microcentro y las principales avenidas.

Entre las situaciones señaladas aparecen el estacionamiento indebido, el bloqueo de rampas de accesibilidad, la ocupación de espacios destinados al transporte público y el incumplimiento de semáforos y velocidades máximas.

Uno de los reclamos más frecuentes está relacionado con las rampas para personas con discapacidad o movilidad reducida. Vecinos sostienen que los vehículos estacionados sobre esos accesos obligan a peatones con cochecitos o dificultades para caminar a bajar a la calzada o sortear obstáculos.

“Yo voy con el changuito y tengo que hacer todo un esfuerzo para subirlo por el cordón porque casi siempre están tapados los accesos”, relató Romina, una vecina que tiene un bebé de nueve meses.

Marcelo, residente del microcentro, planteó una situación similar por las dificultades que enfrenta su abuela, quien se moviliza con bastón. “Es un tema cruzar la calle, están todos los conductores apurados”, señaló.

El problema de las horas pico

Las zonas cercanas a establecimientos educativos concentran otro de los puntos conflictivos. Durante los horarios de ingreso y salida de alumnos, el volumen de vehículos aumenta y dificulta la circulación.

Uno de los sectores mencionados por los vecinos es la avenida Lafinur, una de las arterias de mayor circulación de la capital. En particular, el cruce con Ayacucho aparece como un punto donde el tránsito puede dificultar el desplazamiento de peatones.

A esto se suma el comportamiento de algunos conductores, con maniobras que los vecinos consideran riesgosas y el incumplimiento de normas básicas de tránsito.

Las paradas de colectivos, otro foco de conflicto

La ocupación de las paradas por vehículos particulares también genera dificultades para el transporte urbano. Los choferes de Transpuntano deben realizar maniobras para acercar las unidades al cordón cuando los espacios reservados para ascenso y descenso están ocupados.

El sistema de transporte continúa recibiendo apoyo financiero de la Provincia. En enero de 2026, el Gobierno provincial otorgó subsidios por más de $107 millones a Transpuntano para ese mes, dentro de un esquema que destinó $215,5 millones a distintas empresas de transporte urbano e interurbano.

El contexto del transporte también está atravesado por el retiro del Fondo Compensador del Interior dispuesto por el Gobierno nacional. La Provincia sostiene que continúa aportando recursos propios para mantener el servicio.

Estacionamiento y controles

La Municipalidad mantiene vigente el Sistema de Estacionamiento Medido (SEM) en sectores de la ciudad y durante mayo de 2026 implementó una nueva aplicación para gestionar el servicio. El cambio tecnológico mantuvo el sistema de usuarios, saldos e historial de movimientos.

En cuanto a las infracciones, el municipio establece que las sanciones son determinadas por el Juzgado de Faltas, mientras que los inspectores realizan las constataciones correspondientes.

Sin embargo, los reclamos vecinales apuntan a que el control cotidiano no alcanza para evitar conductas como estacionar sobre rampas, ocupar paradas de colectivos o incumplir las normas de circulación.

El resultado es una convivencia cada vez más complicada entre vehículos, peatones, transporte público y personas con movilidad reducida. En ese escenario, el desafío no pasa solamente por mejorar la infraestructura vial, sino también por reforzar los controles y garantizar el cumplimiento de las normas existentes.

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