Tensión con Messi y un cruce en el vestuario precipitaron la salida de Mascherano

Javier Mascherano presentó su renuncia como director técnico de Inter Miami CF en medio de un clima de creciente tensión interna, que se habría profundizado tras un incidente en el vestuario luego del empate 2-2 ante New York Red Bulls.
Aunque el club informó oficialmente que la salida se debió a “motivos personales”, un reporte del medio The Athletic reveló que la decisión estuvo vinculada a un conflicto puntual que terminó de quebrar la relación entre el cuerpo técnico y el plantel.
Según esa reconstrucción, el detonante fue una discusión subida de tono en el vestuario tras el último partido, episodio que expuso un desgaste previo en la convivencia interna.
El malestar, de acuerdo a las fuentes citadas, venía acumulándose desde la eliminación en los octavos de final de la Concacaf Champions Cup frente a Nashville SC. Ese resultado encendió cuestionamientos hacia la conducción del equipo.
En ese contexto, también se mencionan roces en la relación con Lionel Messi. Si bien ambos mantienen un vínculo de larga data, la dinámica diaria habría estado marcada por intercambios exigentes, propios de la presión competitiva.
Fuentes cercanas al club indicaron que Mascherano “no tenía problema en plantarse ante Messi”, lo que generaba un equilibrio complejo dentro del grupo, en un entorno atravesado por la obligación constante de obtener resultados.
Tras la salida del entrenador argentino, la conducción técnica quedó de manera interina en manos de Guillermo Hoyos, quien forma parte de la estructura del club y tiene una relación cercana con Messi desde su paso por las divisiones juveniles del FC Barcelona.
La designación apunta a descomprimir el ambiente interno y recuperar estabilidad en un equipo que, pese al conflicto, se mantiene competitivo en la Conferencia Este de la MLS.
