18 junio, 2024

Pronostican que la inflación seguirá cerca del 3%

La inflación se mantendrá en niveles cercanos al 3% mensual hasta las elecciones y será «más elevada» después de los comicios de noviembre, como consecuencia del regreso a la «faceta heterodoxa» del Banco Central.

Por Alejo Pombo

La inflación se mantendrá en niveles cercanos al 3% mensual hasta las elecciones y será «más elevada» después de los comicios de noviembre, como consecuencia del regreso a la «faceta heterodoxa» del Banco Central y el área económica en general, con un incremento del 16,7% de la base monetaria en los últimos tres meses, según consideró Iván Cachanosky, economista de la Fundación Libertad y Progreso.

Así lo expresó en un informe en el que advierte sobre el abandono del «apretón monetario» iniciado a fines del año pasado hasta mayo de 2021 y el retorno a la emisión, que llevó la base monetaria de un promedio en mayo de $2,526 billones a $2,948 billones al 18 de agosto.

«En las últimas semanas, el comportamiento del Banco Central volvió a cambiar a su faceta preferida, la heterodoxa y la emisión vuelve a ser protagonista de cara a las elecciones legislativas», dijo el economista.

Con ese cambio de política respecto de la prudencia de los primeros meses del año, Cachanosky prevé que «de aquí en adelante el nivel de la emisión monetaria crezca y esto, por supuesto, agravará los problemas de inflación para el próximo año».

«De aquí a las elecciones lo más probable es que transitemos con una inflación cercana al 3% mensual, para que post elecciones sea más elevada», pronosticó.

El economista de LyP distinguió tres etapas en el manejo de la política monetaria en lo que va de la Presidencia de Alberto Fernández.

En un primer tramo hubo una etapa expansionista, «la cara heterodoxa del gobierno» según Cachanosky, consistente en «imprimir billetes a ritmo elevado».

Este comportamiento se observó hasta agosto del año pasado cuando la evolución de la base monetaria alcanzó un pico del 77% interanual, pero «la inflación comenzó a acelerarse y esto asustó al gobierno», sostuvo.

La segunda duró desde agosto del año pasado hasta mayo de este año, en la que se observó un «apretón monetario considerable» ante los elevados niveles de inflación que generaron «tal grado de preocupación que el BCRA mostró una «cara ortodoxa», reduciendo el nivel de la emisión monetaria».

La tercera etapa consistió en una vuelta a la expansión monetaria, en un contexto preelectoral en el que el gobierno busca inyectar pesos en la economía para reactivar el consumo.