Por Alan Fox

El alcalde de Moscú ordenó que ciertos trabajadores se tomen una semana libre e impuso restricciones a muchas empresas, luego de que los casos de COVID-19 aumentaron a más del doble en la capital rusa.

El grupo de trabajo que lucha contra el coronavirus a nivel nacional informó ayer que en toda Rusia se registraron 13.510 infecciones el día anterior, un 47,44% más que las 9.163 reportadas el 6 de junio.

Casi la mitad de los nuevos casos se registraron en Moscú, 6.701 en comparación con 2.936 hace una semana.

Después de varias semanas de encierro por la pandemia, que comenzó en la primavera de 2020, Moscú aligeró las restricciones y no volvió a imponer ninguna durante los rebrotes. Sin embargo, debido al fuerte aumento reciente, «es imposible no reaccionar ante tal situación», explicó el alcalde Sergei Sobyanin.

Ordenó a las empresas que normalmente no trabajan los fines de semana que permanezcan cerradas durante la próxima semana mientras continúan pagando a sus empleados.

Además, los patios de comidas y las áreas de juegos infantiles en los centros comerciales deberán cerrar durante una semana a partir de hoy, y los restaurantes y bares deberán limitar su servicio a comida para llevar a partir de las 11 p.m. hasta las 6 a.m.

Días atrás, las autoridades de Moscú dijeron que se reforzará el uso de mascarillas y guantes en transporte público, tiendas y otros lugares públicos y que los infractores podrían enfrentar multas.