24 septiembre, 2026

Milei atacó a la ONU y llevó el reclamo por Malvinas al centro de su discurso

0

Javier Milei brindó su tercer discurso ante la Asamblea General de la ONU y centró buena parte de su exposición en el reclamo argentino por las Islas Malvinas. Cuestionó con dureza el funcionamiento del organismo y rechazó las licencias británicas para el proyecto petrolero Sea Lion. También defendió el desarrollo de la inteligencia artificial sin regulaciones estatales.

El presidente Javier Milei brindó este miércoles su tercer discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, en Nueva York, con un fuerte reclamo por la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y duras críticas al funcionamiento del organismo internacional.

La exposición comenzó después del mediodía y tuvo como ejes principales la cuestión Malvinas, la relación de la Argentina con Estados Unidos y la posición del Gobierno frente al desarrollo de la inteligencia artificial (IA). El mandatario también cuestionó el rol de la ONU frente a distintos conflictos internacionales y a la pandemia de Covid-19.

Milei sostuvo que la ONU se propuso defender la soberanía territorial de sus Estados miembros, pero, según planteó, “decidió mirar para el otro lado” frente a la situación de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.

En ese marco, calificó a Malvinas como una “causa nacional” y cuestionó las licencias británicas vinculadas con el proyecto petrolero Sea Lion, que la Argentina rechaza. “Hoy, el proyecto Sea Lion avanza hacia la extracción de petróleo en la plataforma continental argentina (…) mediante licencias británicas que la Argentina rechaza por ilegales e ilegítimas”, afirmó.

El Presidente también hizo referencia a la Resolución 31/49 de la Asamblea General, aprobada hace 50 años, que insta a las partes a abstenerse de introducir modificaciones unilaterales mientras permanezca abierta la disputa de soberanía.

No faltan palabras ni resoluciones, lo que falta es que tengan consecuencias”, sostuvo Milei. Y agregó que, cuando una institución no consigue que sus resoluciones tengan efectos sobre los hechos, “pierde lo más importante, pierde su autoridad”.

El mandatario remarcó además que su Gobierno eligió una estrategia que definió como una “defensa pacífica, práctica y efectiva” de la soberanía argentina, en contraste con lo que describió como una defensa meramente discursiva de administraciones anteriores.

Las críticas a la ONU ocuparon otro tramo central de la exposición. Milei cuestionó al organismo por lo que consideró fallas en el cumplimiento de sus objetivos vinculados con la seguridad internacional, los derechos humanos y la resolución pacífica de conflictos.

Hoy, lamentablemente, es momento de reconocer que ese pacto sagrado en los hechos se rompió”, afirmó, antes de calificar a la organización como “inútil” y acusarla de sostener “una casta de parásitos” que describió como burócratas.

La posición expresada por Milei se produjo en un contexto de renovadas diferencias entre la Argentina y el Reino Unido por la explotación de hidrocarburos alrededor de las islas. El Gobierno argentino viene impulsando además medidas legales y administrativas contra empresas vinculadas con las actividades petroleras en el área.

Otro de los temas abordados fue la inteligencia artificial. Milei defendió el desarrollo de esta tecnología y cuestionó la posibilidad de establecer restricciones estatales que, según su postura, puedan limitar su crecimiento.

Luego del discurso, consultado por la prensa sobre la necesidad de regular la IA, respondió de manera contundente: “No creo que deba ser regulada”.

La posición del mandatario contrastó con el planteo realizado un día antes por el secretario general de la ONU, António Guterres, quien en su último discurso ante la Asamblea General reclamó avanzar hacia un marco internacional de gobernanza de la inteligencia artificial y planteó la necesidad de mecanismos de supervisión independiente.

El discurso de Milei se produjo durante su 18ª visita a Estados Unidos desde que asumió la Presidencia y volvió a mostrar los principales ejes de su política exterior: el reclamo argentino por Malvinas, el acercamiento estratégico con el gobierno de Donald Trump y una posición crítica frente a organismos multilaterales.

Tras la exposición del mandatario, representantes del Reino Unido ante la ONU reafirmaron la posición británica sobre las islas y sostuvieron que Londres no tiene dudas sobre su soberanía sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sándwich del Sur y las áreas marítimas circundantes. También defendieron la legitimidad de las actividades hidrocarburíferas desarrolladas bajo la legislación de las autoridades de las islas.

De esta manera, el reclamo por Malvinas volvió a ocupar un lugar central en el discurso presidencial ante el principal foro multilateral internacional, mientras continúa la disputa diplomática entre la Argentina y el Reino Unido y crece el debate sobre la explotación de recursos naturales en el Atlántico Sur.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *