El expresidente Mauricio Macri admitió nuevamente hoy que su gestión quedó «lejos de las expectativas» que «equivocadamente» dejó generarse al asumir en diciembre de 2015 y resaltó que Juntos por el Cambio fue «constructivo y apoyó lo más posible» al Gobierno hasta ahora, durante la pandemia de coronavirus.

«Yo no me veo (siendo candidato el año que viene), porque siento que no es mi lugar y además yo no necesito fueros», aunque no descartó volver a presentarse en 2023, y agregó «siento que tengo que cumplir (con la sociedad) haciendo lo que estoy haciendo. Que sepan que no es necesario hacer parricidio, yo no estoy queriendo ocupar ningún lugar».

En una nueva entrevista tras su reaparición en los medios argentinos tras dejar la Presidencia en diciembre del año pasado, esta vez por el canal A24, Macri volvió a hacer una autocrítica sobre lo hecho por su Gobierno.

También reiteró sus críticas a la gestión del presidente Alberto Fernández y manifestó su «esperanza de que este sea el último Gobierno populista de nuestra historia».

«Asigné todo mi tiempo a la microeconomía, las exportaciones, que la AFIP funcione, el expediente electrónico, convenio con los chinos, y no tenía resuelto lo central, que es tener moneda, lo que resuelve la pobreza», reconoció el exmandatario.

Macri añadió así que, al momento de las PASO del año pasado, el país estaba «casi sin déficit, con reservas, energía y exportaciones creciendo, pero muy lejos de la expectativa que equivocadamente dejé generarse en diciembre de 2015 y que generó que mucha gente, con razón, dijese: ‘Vengo haciendo un esfuerzo que no termina nunca nunca y no estoy mejor que hace tres años'».

«Por eso mucha gente nos abandonó en esa elección», argumentó.

Añadió que «si dentro de diez años Juntos por el Cambio va por su segundo mandato y el debate con el peronismo, ya habiendo roto el secuestro del kirchnerismo, es desde la racionalidad y discutir quién hace las cosas mejores en el rumbo correcto, que es el que tomó Chile, Paraguay, Uruguay, Brasil, diría que valió la pena un Gobierno que mostró en cuatro años algo insuficiente en lo económico, lejos de las expectativa que generamos, pero con otra cultura del poder».

Macri agregó que en la pandemia Juntos por el Cambio fue «constructivo, ha propuesto diálogo desde el primer momento y ha apoyado lo más posible; y los que gobiernan han estado cerca del Presidente para apuntalarlo en las decisiones que tomó», pero sostuvo que «lo que uno siente es un atropello sistemático de las instituciones».

«Me duele mucho ver a la gente tan angustiada por su trabajo, el futuro y la seguridad», sostuvo Macri, y señaló que en las marchas convocadas por sectores opositores se vio a «mucha gente llorando y la sensación de que el Estado te abandona y te pueden usurpar».

«Veo el rumbo equivocado, con este rumbo no hay destino», insistió.

Macri dijo que lo «preocupa enormemente» que la «reacción del Presidente y de su Gobierno sea enojarse con los que salen pacíficamente a expresar su preocupación ante esta cuarentena eterna que es tan dañina, y decir que este no es el pueblo».

Tras definir a los sectores que se manifiestan como la «rebelión de los mansos», el expresidente sostuvo que el «camino es la armonía, la calma, la prudencia y el valor de la palabra».

Reiteró que se siente «tan pesimista como la mayoría de los argentinos, pero optimista por los próximos años, porque la movilización de la gente y la rebeldía, liderada por las mujeres, me da esperanzas de que este sea el último gobierno populista de nuestra historia».

Por otra parte, Macri buscó hoy aplacar las críticas que hizo al sector «filoperonista» de su Gobierno, en referencia al exministro del Interior Rogelio Frigerio y al exjefe de la Cámara de Diputados Emilio Monzó, y dijo sentirse «orgulloso» de la gente que puso en su administración, la cual constituyó «un muy buen equipo».

«Hice autocríticas sinceras para dejar un legado en términos de que un Presidente tiene que tener como prioridad garantizar los acuerdos centrales que te permitan fundar lo que hacés sobre columnas sólidas, no lo que hicimos nosotros, que no teníamos equilibrio fiscal, una macroeconomía ordenada y empezamos a crecer en el 2017, vino un viento y nos caímos», repasó.

Macri sostuvo que la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner «siguió dominando el sistema y no había posibilidad de alcanzar acuerdos profundos».

«Tuvimos pequeños acuerdos todo el tiempo, había una fuerza instalada que nunca abandonó el control del sistema político», apuntó.