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Por Alan Fox

Aunque el oficialista Movimiento Regeneración Nacional (Morena) perdió poder en la Cámara de Diputados, el presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, aseguró ayer que los resultados electorales son un gran espaldarazo para su obra de gobierno, la llamada «cuarta transformación de México». «Agradezco mucho porque como resultado de esta elección los partidos que simpatizan con el proyecto de transformación que está en marcha van a tener mayoría», celebró ayer un presidente triunfal en su rueda de prensa matutina.

Lo cierto es que las elecciones intermedias del domingo, consideradas las más grandes de la historia de México, dejaron un resultado ambiguo, lejos de la victoria avasalladora que esperaba el mandatario.
Morena logró retener la mayoría absoluta junto a sus aliados y amplió su poder territorial al ganar al menos en 11 de las 15 gobernaciones estatales en juego, pero no controlará los dos tercios de la Cámara de Diputados necesarios para reformar la Constitución.

«El resultado muestra que Morena ya no es el partido hegemónico surgido en 2018», dijo a Efe Gustavo López Montiel, profesor de Ciencia Política en el Tecnológico de Monterrey. Las proyecciones del Instituto Nacional Electoral (INE) dan al partido del presidente entre 190 y 203 de los 500 escaños de la Cámara Baja, una reducción respecto a los 253 que ostentaba hasta ahora.

Pero sumado a sus socios del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Verde (PVEM), superará la mayoría absoluta (251), necesaria para aprobar leyes y presupuestos durante la segunda mitad del mandato de López Obrador, que concluye en 2024.

Lo que parece complicarse son sus planes de reformar la Constitución para blindar la reforma energética que favorece a las empresas del Estado o de modificar el Instituto Electoral, pues se requieren dos terceras partes de la Cámara de Diputados.

Para frenar esa mayoría se había unido la oposición en la ecléctica coalición «Va por México» (PAN, PRI y PRD), que obtendría entre 181 y 213 escaños, mientras la tercera vía del Movimiento Ciudadano (MC) lograría entre 20 y 27.

«La oposición no frenó el proyecto de López Obrador, pero sí logró contener el avance electoral de Morena», dijo a Efe el politólogo Khemvirg Puente, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Aunque eran elecciones legislativas y locales, se interpretaron como un plebiscito a la figura del presidente, de cuya popularidad depende Morena.

Consciente de ello, López Obrador opinó activamente durante la campaña, a pesar de que la ley se lo impide, y ayer celebró el resultado como una victoria propia. En una larga arenga, el mandatario, licenciado en Ciencias Políticas, se confundió al asegurar que su partido «nunca» tuvo la mayoría absoluta porque este concepto «no existe», aunque el Congreso contempla la mayoría absoluta como la «mitad más uno» de la cámara.

Criticó que «hay falta de conocimiento» en los medios de comunicación, predijo que obtendrá unos 280 diputados en el recuento final y se dijo «feliz, feliz, feliz» porque «continúe la transformación de México».

«En México hay una tradición poco democrática de que todos los participantes se declaren ganadores no importando el resultado real. No sorprende que el presidente salga a decir que es una victoria para
él», opinó Puente.

En la contienda por los 15 estados en disputa, Morena se impuso claramente al adjudicarse al menos 10 gobernaciones: retuvo Baja California y arrebató a la oposición Baja California Sur, Colima, Guerrero, Tlaxcala, Sinaloa, Sonora, Michoacán, Nayarit y Zacatecas. Además, sus aliados del Partido Verde y el Partido del Trabajo (PT) ganaron la gubernatura de San Luis Potosí.

En cambio, el proyecto de Morena se desgastó en zonas que ya gobernaba, como Ciudad de México, donde sufrió un descalabro histórico por la pérdida de apoyo de las clases medias.

Un mes después del trágico accidente de metro que dejó 26 muertos, Morena solo ganó en 7 de las 16 alcaldías que componen la capital, mientras la oposición triunfó en las 9 alcaldías del oeste de la ciudad, que incluyen los barrios más acomodados.

Tras esto, López Obrador envió un mensaje de atención a la jefa del Gobierno capitalino, la morenista Claudia Sheinbaum. «Creo que se tiene que trabajar más con la gente aquí en la Ciudad de México», dijo López Obrador, quien gobernó la capital entre 2000 y 2005.

Mataron a cuatro indígenas en un centro de votación

Cuatro indígenas fueron asesinados a balazos en un puesto de votación del estado Chiapas, en el sur de México, luego de que concluyeran las elecciones legislativas y locales. La matanza se habría producido por disputas entre dos partidos que peleaban una alcaldía y los autores serían familiares de una candidata perdedora, según versiones de un movimiento político y de autoridades de la comunidad de Ojo de Agua. Se iniciaron «las investigaciones pertinentes por el homicidio de cuatro personas, hechos registrados la noche de este 6 de junio» en Ojo de Agua, señaló la fiscalía de Chiapas en un comunicado.