Leche vencida en el Pediátrico de San Luis: Salud y ATSA se enfrentaron
La presencia de leche vencida en el Hospital Pediátrico de San Luis generó un fuerte enfrentamiento entre el Ministerio de Salud y ATSA. La ministra negó que los productos hayan sido entregados a niños internados, mientras el gremio cuestionó que se responsabilice a los trabajadores.

La presencia de tres cajas de leche vencida en el Hospital Pediátrico de San Luis generó un fuerte cruce entre el Ministerio de Salud y la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA). Mientras el gremio denunció inicialmente que el producto habría sido destinado a niños internados, la ministra Teresa Nigra aseguró que los envases estaban separados y que ningún paciente recibió leche vencida.
Nigra reconoció que las cajas estaban en el establecimiento y explicó que correspondían a productos cuyo vencimiento se había producido en agosto. Según la funcionaria, fueron apartadas y posteriormente descartadas.
“En ningún momento en el Hospital Pediátrico se le ha dado a los pacientes leche vencida”, afirmó la ministra. También sostuvo que el personal del lactario es responsable de controlar los productos antes de utilizarlos para preparar los alimentos.
La funcionaria cuestionó además la actuación de los trabajadores que fotografiaron las cajas y difundieron las imágenes. Calificó lo ocurrido como un “error, un descuido” y habló de “mala intención” por parte del personal involucrado.
La denuncia había sido realizada días antes por Gerónimo Ortiz, secretario adjunto de ATSA San Luis. El dirigente sostuvo que una nutricionista del establecimiento había advertido sobre el vencimiento de la leche y cuestionó las condiciones de funcionamiento del sistema sanitario provincial.
Tras las declaraciones de Nigra, Ortiz volvió a cuestionar a la ministra y consideró “total y absolutamente injusto” que se responsabilice públicamente a los trabajadores por las falencias del área.
“Ha quedado claramente ratificado que la persecución y las amenazas son un estilo de vida y una política de Estado”, afirmó el dirigente sindical, en referencia a lo que ATSA considera una política de hostigamiento hacia los empleados.
La ministra, por su parte, anunció que se solicitará un informe para reconstruir lo ocurrido y determinar eventuales responsabilidades. También indicó que se hablará con los trabajadores del lactario para conocer las circunstancias en las que fueron fotografiados y difundidos los productos vencidos.
Desde ATSA anticiparon que analizarán posibles acciones legales a través de sus asesores jurídicos. El conflicto quedó así abierto mientras se espera la investigación interna que deberá establecer qué ocurrió con las cajas de leche y si existió algún riesgo efectivo para los pacientes.
