La única fábrica de Topper en Argentina, en peligro

Por Alejo Pombo
La marca de calzado e indumentaria deportiva Topper atraviesa una crisis que amenaza la continuidad de su única planta de producción en Argentina. El conflicto se concentra en Aguilares, provincia de Tucumán, donde trabajadores y representantes sindicales advierten sobre despidos, caída de la producción y un horizonte de fuerte incertidumbre.
Según dirigentes de la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA), en los últimos años se perdieron alrededor de 150 puestos de trabajo en la fábrica. Para frenar nuevas desvinculaciones, empresa y sindicato acordaron durante 2025 un esquema de reducción de jornada que eliminó parte del trabajo de los viernes y los sábados. La medida, sin embargo, tuvo un costo directo para los empleados: dejaron de percibir entre 150.000 y 250.000 pesos mensuales según su categoría.
Desde la compañía atribuyen la situación a una fuerte baja en las ventas y al impacto de la apertura de importaciones, que introdujo al mercado productos más baratos provenientes del exterior. Actualmente, la planta opera con programas productivos que apenas sostienen la actividad durante cuatro días y medio por semana, según indicaron fuentes gremiales.
El caso de Topper se inscribe en un contexto más amplio de presión sobre la industria nacional del calzado, que enfrenta la competencia de productos importados en un mercado interno con consumo retraído.
