La UEFA evalúa boicotear el Mundial 2030 por un plan de la FIFA
La UEFA analiza medidas drásticas contra la FIFA por su plan para incorporar inversores privados al negocio del Mundial. Entre las alternativas que debatirán las federaciones europeas figura un eventual boicot al torneo de 2030 si la iniciativa sigue adelante.

La UEFA analiza impulsar un boicot al Mundial 2030 si la FIFA avanza con su proyecto de vender una participación minoritaria de los derechos comerciales de la Copa del Mundo a inversores privados. La posibilidad comenzó a debatirse entre las federaciones europeas luego de que el organismo presidido por Gianni Infantino presentara un plan para crear una nueva empresa que administre el negocio comercial de sus principales competiciones.
Según informó Sky Sports, las 55 asociaciones miembro de la UEFA tienen previsto discutir una postura común en una reunión de emergencia convocada para esta semana. Entre las alternativas figura la posibilidad de no participar en futuras competiciones organizadas por la FIFA si el proyecto sigue adelante.
La iniciativa contempla la creación de una sociedad denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), que concentraría los derechos comerciales vinculados a los torneos organizados por la FIFA, como el Mundial, incluyendo televisión, patrocinio, venta de entradas y licencias. Posteriormente, el organismo pondría a la venta una participación minoritaria de esa empresa para captar inversiones privadas. La operación podría valorar el negocio en alrededor de 20.000 millones de dólares y generar más de 4.000 millones en financiamiento adicional para el desarrollo del fútbol.
Desde la FIFA sostienen que conservarán el control absoluto sobre la gobernanza del fútbol, la organización de los torneos y las decisiones deportivas, y aseguran que los recursos obtenidos permitirán aumentar significativamente los fondos destinados a las 211 asociaciones miembro mediante el programa FIFA Forward.
Sin embargo, la UEFA rechazó públicamente la propuesta con un duro comunicado. El organismo europeo afirmó que el proyecto «cruza una línea que los organismos rectores del fútbol jamás deberían cruzar» y remarcó que «el alma y la gestión del fútbol no son bienes que se puedan negociar». También cuestionó la falta de transparencia en el proceso y reclamó una mayor participación de ligas, clubes, futbolistas y federaciones en una decisión de semejante magnitud.
El malestar no se limita a Europa. Según distintos medios internacionales, otras confederaciones como la Concacaf y la Confederación Asiática de Fútbol también manifestaron reparos sobre la forma en que la FIFA impulsó la iniciativa, lo que amplió la presión sobre el organismo presidido por Infantino.
En este contexto, la posibilidad de un boicot europeo al Mundial 2030 aparece como una de las medidas de mayor impacto que podrían debatirse si no hay cambios en el proyecto. Aunque todavía no existe una decisión formal, el conflicto refleja una creciente disputa por el control del negocio del fútbol y la gobernanza de las principales competencias internacionales.
