Brasil restringió a Flybondi y el Senado pidió explicaciones por las cancelaciones
La crisis de Flybondi se profundiza. Brasil restringió la venta de pasajes y bloqueó nuevas rutas por las reiteradas cancelaciones, mientras en la Argentina el Senado pidió explicaciones a la ANAC por las demoras y suspensiones que afectaron a cientos de pasajeros durante julio.

La crisis operativa de Flybondi sumó un nuevo capítulo este miércoles. Mientras la senadora nacional Mariana Juri presentó un pedido de informes para que la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) explique las reiteradas cancelaciones de vuelos en la Argentina, la autoridad aeronáutica de Brasil impuso restricciones a la aerolínea por considerar que no garantiza la regularidad de sus servicios.
La Agencia Nacional de Aviación Civil (Anac) de Brasil dispuso una medida cautelar que le impide a Flybondi comercializar pasajes hacia destinos brasileños que todavía no opera, incorporar nuevas rutas o aumentar frecuencias hasta demostrar que recuperó su capacidad operativa. Además, prohibió la venta de la ruta entre Buenos Aires y Río de Janeiro (Galeão) a partir del 3 de agosto, aunque aclaró que la decisión no afecta a los pasajes ya emitidos.
El organismo brasileño fundamentó la decisión en el elevado nivel de cancelaciones registrado durante julio. Según informó, entre el 1 y el 27 de ese mes la compañía suspendió el 79% de sus vuelos programados en Brasil, además de detectar diferencias entre la programación presentada y las operaciones efectivamente realizadas, una reducción de frecuencias y un incremento en los reclamos de los pasajeros.
Entre las principales observaciones, la Anac señaló deficiencias en la atención al cliente, problemas en los canales de comunicación, demoras en los reembolsos y una asistencia insuficiente para los viajeros afectados por cancelaciones y reprogramaciones. El organismo recordó que, ante la suspensión de un vuelo, la empresa debe ofrecer alternativas de reubicación sin costo o devolver el dinero dentro de los plazos previstos por la normativa brasileña.
En la Argentina, la situación también llegó al Congreso. La presidenta de la Comisión de Turismo del Senado, Mariana Juri, solicitó informes a la ANAC para conocer el alcance de las demoras y cancelaciones registradas por la empresa durante las últimas semanas y las medidas de control adoptadas por el organismo nacional.
El pedido se produce en medio de un fuerte deterioro operativo de la low cost. De acuerdo con el sitio especializado Fail Bondi, durante julio la compañía acumuló más de 300 vuelos cancelados y una tasa de suspensiones cercana al 75%, cifras superiores a las registradas el mes anterior.
La empresa atraviesa un proceso de reorganización interna que ya incluyó la suspensión temporal de pilotos y tripulantes hasta fines de septiembre, con el objetivo de reestructurar sus operaciones y recuperar la estabilidad financiera y operativa. La sucesión de cancelaciones generó reclamos de pasajeros y un creciente seguimiento por parte de las autoridades aeronáuticas de ambos países.
