La Justicia federal toma el caso de la clínica de Villa Ballester: ADN, autopsias y la sospecha de trata de personas

La Justicia ordenó realizar autopsias y estudios de ADN a los ocho fetos humanos hallados en bolsas entre los residuos patológicos de la Clínica Santa María de Villa Ballester, en el conurbano bonaerense. El objetivo es determinar si alguno de ellos corresponde a la niña de 12 años víctima de una presunta violación denunciada en Monte Quemado, Santiago del Estero, quien habría viajado junto a su madre hacia Buenos Aires para interrumpir un embarazo de casi ocho meses de gestación. Uno de los fetos hallados corresponde a un nonato de más de 36 semanas.
La causa involucra a la Justicia federal y a la UFI N°7 de San Martín. El establecimiento fue allanado el sábado por la Superintendencia de Delitos Complejos de la Policía Bonaerense, que rastreaba el paradero de la menor a partir de la denuncia presentada en el norte del país. La búsqueda llegó a esa clínica ante la presunción de que allí se realizaría el procedimiento.
La madre de la menor no pudo confirmar ante las autoridades si la interrupción del embarazo se llevó a cabo, ni si el bebé estaba vivo o muerto al momento de la intervención. Esa incertidumbre abrió una segunda línea de investigación: la Fiscalía de Monte Quemado envió un oficio al Juzgado Federal de Tres de Febrero para determinar si el bebé fue entregado a una posible red de trata de personas. El ADN obtenido de los fetos podría además aportar información clave para identificar al presunto agresor de la menor.
Un relevamiento del Ministerio de Salud bonaerense realizado este lunes en la clínica detectó infracciones menores —humedad en una sala de cirugía y ausencia de una lámpara cialítica— pero aclaró que no son motivo de clausura ni afectan su funcionamiento.
