Por Gabriel Rodríguez

El juez federal Luis Rodríguez recibió hoy un resultado negativo del entrecruzamiento de datos con la base de Migraciones respecto de la pesquisa en torno de la huella encontrada en una botella utilizada como bomba molotov en el ataque al diario Clarín, que motivó repudios de todo el arco político.

Previo a ese resultado, y también con otros que dieron negativo, se había hecho lo propio con la base de datos de la Policía Federal, la fuerza encargada de la investigación por orden del juez federal que está a cargo de la causa e investiga el delito de intimidación pública.

Lo único que se sabe hasta el momento es que la cantidad de atacantes fueron nueve, pero las pistas para identificarlos no son firmes por el momento.

Entonces, se profundizará el trabajo sobre las imágenes tomadas por las cámara de seguridad aunque el hecho de que hayan actuado encapuchados dificulta esa labor.

Por lo que evaluó el juez, una parte del grupo de atacantes se fue caminando luego de arrojar las bombas molotov sobre el edificio de Piedras al 1700, mientras que otros en dos motos de baja cilindrada.

La dificultad de la imagen hace que no se note el dominio de las motos y lo único apreciable a simple vista es que se trata de personas jóvenes.

Por ahora, la investigación se va a centrar en tratar de mejorar esas imágenes y ver en secuencia cómo llegaron y se fueron del lugar.

Según pudo averiguar NA, todo se inició el lunes por la noche, alrededor de las 23:45, cuando un bombero que trabaja para el diario Clarín llamó al 911 por el ataque con bombas molotov.

De inmediato llegó personal de bomberos de la Ciudad y una vez que extinguieron el incendio provocado por esos artefactos arribaron efectivos de la Brigada Antiexplosivos de la Policía de la Ciudad.

También arribó personal de la Comisaría Vecinal 4 D de la fuerza porteña que asistió hasta la zona donde se encuentra el diario junto con el personal de la Estación 3 de Barracas de los Bomberos de la Ciudad, que perimetró preventivamente el lugar.