Por Gabriel Rodríguez

Afirman que se realizó más del 70% de movimiento del suelo y que comenzó el hormigonado.

No hay muchos elementos, lugares o símbolos que —aún en pie— sean testigos de la historia de San Luis. Uno de esos intangibles observadores del paso del tiempo es la avenida Lafinur, tal vez la más importante de las 4 autovías que abrazan al macrocentro de esta ciudad.

Y justo cuando la capital puntana se apresta a festejar sus 428 jóvenes años, el gobierno provincial acelera el desarrollo de su extensión hacia la zona sur: los movimientos de suelo avanzaron prácticamente a su conclusión y los camiones con sus trompos gigantes ya vuelcan el hormigón. La tarea se hace bien, pero rápido, porque el tiempo no para y la inflación, ese mal que carcome cualquier presupuesto, tampoco. Por eso la obra marcha sin pausas, así lo aseguraron fuentes del Ministerio de Obras Públicas e Infraestructura.

La ancha calle que atraviesa la capital de sur a norte y viceversa en sus años mozos supo ser acceso principal a la ciudad. Al transitarla, en sus autos o en los micros de la TAC, los puntanos que volvían a casa sentían la ansiedad por bajar pronto del vehículo y aunque la ausencia haya sido por pocos días, la avenida les regalaba una sensación de que habían pasado muchas cosas en San Luis durante esas jornadas.

También recibió largadas contrarreloj o embalajes finales de múltiples carreras de bicicletas. Fue pasarela de un sinnúmero de desfiles del 25 de Mayo, punto de salida de muchos rallys provinciales y nacionales. Allí mostraron su color y danzas cientos de murgas y abrazó a decenas de caravanas que festejaban títulos de equipos sanluiseños, cobijó a muchas autobombas de bomberos con campeones en lo alto. La arteria vio hasta cierres de campañas, con sus candidatos encabezando las filas de autos: peronistas, radicales, comunistas.

Es insoslayable evocar que por ella miles y miles de personas hicieron su trayecto final casi como una despedida de ese puntano a su ciudad. A su vez, lamentablemente fue epicentro de fatalidades viales.

Todo eso ocurrió desde el contacto con avenida España, hasta ruta 7. Pocos imaginaron que podría algún día extenderse. Pero ese día inexorable llegará.

La prolongación de avenida Lafinur atravesará la autovía José Santos Ortiz y conectará con las casas que el Estado puntano construye en la zona sur: en el 527 Viviendas y el Serranías Puntanas.

Ese hormigón que hoy colocan los obreros servirá para descomprimir el afiebrado tránsito que actualmente aqueja a la ruta 3, vía que gran parte de los vecinos sureños toman para llegar a sus hogares o alcanzar la parte norte de la capital.

La obra tiene una extensión de 2.600 metros, será, obviamente, de doble mano y llevará un cantero central y rotondas. “Presenta un buen avance de acuerdo a lo previsto en el plan de trabajo”, manifestó el jefe del Programa Grandes Obras de Arquitectura, Cristian Rasmussen.

“Ya se realizó más del 70 por ciento del movimiento de suelo. Y comenzamos progresivamente con la pavimentación”, reveló.

El nuevo brazo de la Lafinur incluye conexiones viales directas a través de una avenida con los barrios Estrella del Sur y 400 Viviendas. Llegará a la escuela que el gobierno provincial construye en esa barriada.

Al estirarse, tras el infaltable corte de cintas albicelestes de su reinauguración, la avenida Lafinur abrazará más episodios de la historia puntana. El gran desafío estará en sus habitantes. La premisa será escribir capítulos de progreso, más escenas felices, como un homenaje al apasionado poeta, militar y patriota que le dio su nombre.