La autopsia confirmó que Nerea Pereira fue asesinada en Berazategui
La autopsia de Nerea Pereira, la nena de 11 años hallada muerta en Berazategui, confirmó que sufrió golpes que le provocaron una lesión mortal en la aorta. La hipótesis inicial de suicidio quedó descartada y la Justicia investiga un homicidio con tres familiares directos bajo la lupa.

La autopsia de Nerea Geraldine Pereira, la nena de 11 años hallada muerta en su casa de Berazategui, confirmó que sufrió golpes que le provocaron la rotura de la aorta torácica y derivaron en un paro cardíaco secundario y un shock hipovolémico. El resultado descartó la hipótesis inicial de un suicidio y modificó el rumbo de la investigación.
La menor fue encontrada durante la madrugada del 30 de septiembre, en una vivienda de la calle 19 al 1500, entre 115 y 116. La Policía llegó al lugar luego de un llamado al 911 y encontró el cuerpo en el baño.
En un primer momento, la abuela Mónica Villalba había señalado que la niña se había ahorcado. Sin embargo, los estudios forenses detectaron lesiones compatibles con golpes en distintas zonas de la espalda, hemorragia interna y otros indicios que no coincidían con esa primera hipótesis.
Además, los peritos encontraron indicios compatibles con un posible abuso sexual de antigua data, aunque ese aspecto todavía requiere estudios complementarios para determinar su alcance.
La investigación está a cargo de la UFI N°3 de Berazategui, encabezada por la fiscal Gabriela Mateos. A partir de los resultados de la autopsia, la Justicia avanzó contra integrantes del entorno familiar de la víctima.
Actualmente permanecen bajo investigación Rocío Pereira, de 28 años y madre de Nerea; Mónica Villalba, de 53 y abuela de la niña; y Carlos Ezequiel Pereira, de 25 y tío materno. Los tres se encuentran vinculados al expediente y deberán responder ante la Justicia, que todavía debe determinar qué participación tuvo cada uno.
En las primeras horas del caso habían sido cuatro los familiares detenidos, pero uno de ellos recuperó la libertad por falta de elementos suficientes para sostener la medida.
La causa, que inicialmente había comenzado como una averiguación de causales de muerte, pasó luego a investigarse como abandono de persona seguido de muerte y ahora avanza sobre la hipótesis de un homicidio. La calificación podría volver a modificarse a medida que se incorporen nuevas pruebas.
Durante los allanamientos realizados en propiedades vinculadas con la familia, los investigadores secuestraron teléfonos celulares y otros elementos de interés para intentar reconstruir las últimas horas de la niña y establecer qué ocurrió dentro de la vivienda.
También declararon vecinos, policías que llegaron primero al lugar y personas del ámbito escolar. Parte de los testimonios apunta a que Nerea atravesaba una situación de falta de contención y cuidado familiar, un aspecto que ahora forma parte de la pesquisa.
La investigación quedó en manos de la SDDI Berazategui, con intervención de la Policía Científica bonaerense. La Justicia busca determinar cómo murió la niña, qué ocurrió antes del hallazgo y cuál fue el rol de cada una de las personas que convivían con ella.
