19 junio, 2024

Kelly Olmos defiende la reducción de la jornada laboral y critica a la UIA

Kelly Olmos, ha generado controversia al expresar su apoyo a la reducción de la jornada laboral en Argentina y acusar a dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) de intentar «justificar la esclavitud» al oponerse a esta iniciativa.

Por Ale Pombo

La ministra de Trabajo, Kelly Olmos, ha generado controversia al expresar su apoyo a la reducción de la jornada laboral en Argentina y acusar a dirigentes de la Unión Industrial Argentina (UIA) de intentar «justificar la esclavitud» al oponerse a esta iniciativa.

La ministra considera que es necesario revisar la ley de Jornada de Trabajo vigente en Argentina desde 1929, que establece una semana laboral de 48 horas. Según Olmos, el debate sobre la reducción de la jornada laboral es oportuno y necesario, y sugiere que se establezca un marco legal que permita una reducción gradual y escalonada de las horas de trabajo.

«Si se fija un horizonte de 40 o 36 horas de trabajo por semana, no podemos implementarlo de un día para otro, pero podemos diseñar un cronograma o un mecanismo que nos acerque a esa meta», expresó Olmos durante una entrevista radial.

La ministra también refutó las críticas de algunos sectores empresariales, argumentando que diversas investigaciones señalan que la reducción de la jornada laboral no conlleva una pérdida de productividad, sino todo lo contrario.

Este debate sobre la reducción de la jornada laboral ha generado un intenso intercambio de opiniones, con el sector empresarial, representado por Julio Cordero, vicepresidente de la UIA, expresando su desacuerdo con la medida. Cordero argumentó que limitar las horas de trabajo podría ser perjudicial y planteó la pregunta de si el país está en contra del trabajo en sí mismo.

En respuesta, Kelly Olmos calificó la posición de la UIA como «inconsistente» y la comparó con «justificar la esclavitud». Insistió en que la reducción de la jornada laboral se trata de mejorar la calidad de vida de los trabajadores y lograr una redistribución más equitativa de los beneficios del trabajo.

La ministra también subrayó que esta discusión implica una reforma integral del sistema laboral y que la oposición radical de ciertos sectores empresariales sugiere que temen una redistribución en favor de los trabajadores si se trabaja menos pero se mantiene el mismo salario.

Este debate continuará generando controversia en Argentina mientras el gobierno y los sectores empresariales discuten los detalles de una posible reforma laboral en el país.