Por Alejo Pombo

Uno de los procesados en la causa por asociación ilícita cuya cabeza visible el falso abogado Marcelo D’Alessio fue hallado sin vida en el interior de un departamento del barrio porteño de Palermo víctima de un presunto suicidio por inhalación de gas.

Se trata del despachante de aduana Carlos Alberto Liñani, procesado el 2 de agosto de 2019 por el entonces juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla, sin prisión preventiva, por el presunto intento de extorsión contra un ex secretario de Cristina Fernández de Kirchner.

Liñani estaba sospechado de haber intervenido en un intento de convertir en arrepentido a Pablo Barreiro, hijo de Ricardo Barreiro, conocido como «el jardinero K».

El procesamiento de Liñani había sido confirmado por la Cámara Federal de Mar del Plata, por lo que estaba –al igual que otros imputados- camino al juicio oral y público, aunque su parte del expediente aún no había sido elevada a debate.

Liñani estaba imputado por una presunta maniobra para «quebrar» a Barreiro para que involucrara a la actual vicepresidenta en hechos de corrupción, agitando el fantasma de su inminente detención, incluso difundida a través de medios de comunicación.

Anoche, efectivos de la Policía de la Ciudad y Bomberos hallaron su cuerpo sin vida tirado en el living de un departamento del primer piso de un edificio situado en Soler al 6.000, de esta Capital.

Los bomberos fueron convocados por el fuerte olor a gas que emanaba de la vivienda, y al comprobar el origen y la falta de respuestas desde el interior, obtuvieron una orden para derribar la puerta y acceder al lugar, previo corte del suministro y evacuación de todo el edificio.

Liñani, de 48 años de edad, estaba tendido en el piso del living y junto a su cuerpo fueron halladas «varias cartas de despedida supuestamente escritas por la víctima», según el parte policial.

Además, «las hendijas de puertas y ventanas estaban selladas con cinta» y el acceso, cerrado con llave desde el lado de adentro.

«Los efectivos y bomberos no observaron desorden en el inmueble, ni signos de ingresos forzados ni violencia sobre el cuerpo», añade la información sobre el hallazgo.
T
ambién junto al cadáver fue hallada «una manguera plástica conectada al flexible principal de la cocina y en su otra punta presentaba una mascarilla de goma».

Enteradas del episodio, concurrieron al departamento la ex esposa de Liñani y madre de sus hijos, de quien estaba separado, y también su última pareja, con quien también había interrumpido el vínculo.