4 noviembre, 2026

Desalojaron el campamento por la vivienda en la Puerta del Sol

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La Policía desalojó a 334 personas de la Puerta del Sol, donde se mantenía una protesta por el acceso a la vivienda desde el 26 de septiembre. El operativo terminó con dos detenidos y denuncias de los manifestantes por presuntos golpes y uso de gas pimienta.

La Policía Nacional y la Policía Municipal de Madrid desalojaron durante la madrugada del martes 3 de noviembre la acampada instalada en la Puerta del Sol, donde desde el 26 de septiembre se reclamaban soluciones a la crisis habitacional. El operativo movilizó a 400 agentes, permitió desalojar a 334 personas y terminó con dos detenidos por desobediencia y resistencia.

La intervención comenzó cerca de las 3 de la madrugada. Una vez despejada la plaza, los equipos municipales iniciaron el retiro de las carpas, lonas y demás elementos que permanecían en el lugar. También participaron bomberos y servicios sociales.

La protesta había comenzado después del desahucio de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que llevaba décadas viviendo en la misma vivienda y que falleció dos semanas después de ser trasladada al hospital. Su caso impulsó una movilización para reclamar medidas frente al aumento de los alquileres y las dificultades para acceder a una vivienda.

Los argumentos oficiales para justificar el desalojo

La Delegación del Gobierno en Madrid calificó la intervención como una medida de “último recurso”. En un comunicado, explicó que durante más de un mes había priorizado el diálogo y la retirada voluntaria de las instalaciones.

Según el organismo, el 26 de octubre envió una primera comunicación a los acampantes para advertirles que las circunstancias de la protesta habían cambiado. Tres días después remitió un segundo requerimiento en el que exigió el desmantelamiento del campamento.

La Delegación sostuvo que las principales organizaciones que impulsaban la movilización se habían retirado y que los propios interlocutores habían comunicado el 30 de octubre la disolución de las comisiones organizadoras. También mencionó incidentes y presuntos hechos delictivos registrados en el interior y los alrededores de la plaza.

Denuncias de los manifestantes y versiones contrapuestas

El procedimiento generó versiones diferentes sobre el comportamiento de los agentes. Mientras la Delegación del Gobierno aseguró que el desalojo se desarrolló sin violencia y bajo criterios de proporcionalidad, integrantes del movimiento 26S denunciaron golpes y el uso de gas pimienta.

La organización afirmó que varias personas resultaron heridas y pidió a quienes registraron imágenes del operativo que compartieran los videos para documentar lo ocurrido y evaluar posibles acciones legales.

La repercusión política del operativo

El desalojo también abrió un nuevo cruce entre dirigentes políticos. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, responsabilizó al Gobierno de Pedro Sánchez por la permanencia del campamento durante más de un mes.

Por su parte, el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, sostuvo que la ocupación había provocado pérdidas superiores a los 30 millones de euros para los comercios de la zona. Esa cifra corresponde a una estimación difundida por el jefe municipal sobre el impacto económico de la protesta.

Con la retirada de las instalaciones, la Puerta del Sol recuperó su circulación habitual, aunque el reclamo por el acceso a la vivienda continúa en el centro del debate público español.

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