Cuello: Cinco días de búsqueda y una versión bajo investigación
Darío “Yayi” Cuello apareció con vida después de cinco días de búsqueda en Tilisarao. La Justicia descartó por ahora indicios de un secuestro, pero abrió nuevos interrogantes sobre su recorrido y sobre el origen de las versiones que apuntaban a una posible intervención de terceros.

La aparición con vida de Darío “Yayi” Cuello en Tilisarao puso fin a cinco días de búsqueda, pero abrió una nueva etapa judicial: determinar qué ocurrió durante su ausencia y establecer de dónde surgieron las versiones sobre un supuesto secuestro, amenazas y la participación de terceros.
El joven fue encontrado el martes por la tarde en un campo cercano a su vivienda, luego de un amplio operativo que incluyó efectivos policiales, bomberos, drones, aviones, perros y rastrillajes terrestres y acuáticos. Tras ser localizado, recibió atención médica y luego brindó una declaración ante los investigadores.
Según la explicación difundida por el procurador general de San Luis, Sebastián Cadelago Filippi, Cuello habría permanecido escondido en un campo ubicado del lado opuesto de la Ruta 40 respecto de donde se concentró inicialmente la búsqueda.
El funcionario reconoció que el operativo se desarrolló principalmente en el sector donde había sido encontrada la bicicleta del joven y que esa hipótesis llevó a los investigadores a concentrar allí buena parte de los rastrillajes.
De acuerdo con el relato que Cuello habría brindado a la Justicia, se alejó por problemas personales, permaneció en un campo cercano a su casa y escuchó parte del operativo desplegado para encontrarlo. Sin embargo, no regresó porque sentía vergüenza y temor de ser reprendido.
La Justicia informó además que, hasta el momento, no existen elementos que permitan sostener que haya sido víctima de un secuestro. El joven presentaba algunas escoriaciones y signos de cansancio, pero no lesiones que indicaran que hubiera estado atado o retenido contra su voluntad.
Sin embargo, durante los días de búsqueda circularon otras hipótesis. Familiares y vecinos mencionaron un posible secuestro, amenazas y la presencia de una persona en motocicleta que habría generado temor en Cuello.
También se puso el foco sobre un establecimiento rural de la zona, hasta el punto de que hubo una convocatoria para manifestarse frente al lugar. El procurador cuestionó ese episodio y advirtió sobre el riesgo de que las versiones no verificadas derivaran en hechos de violencia.
Ahora la investigación apunta también a establecer cómo surgieron esas hipótesis y qué información respaldaba a quienes las difundieron.
Según explicó Cadelago Filippi, familiares y otras personas que sostuvieron públicamente la posibilidad de un secuestro serán convocados para que expliquen de dónde obtuvieron esos datos y cuáles fueron las fuentes que los llevaron a sostener esa versión.
El objetivo será diferenciar las informaciones que pudieron haber aportado elementos útiles para la búsqueda de aquellas que se difundieron sin respaldo y terminaron orientando la atención hacia personas o lugares determinados.
La pesquisa deberá reconstruir, por un lado, qué hizo Cuello durante los días en que estuvo ausente. Pero también deberá establecer por qué la búsqueda se concentró inicialmente en un sector diferente de aquel donde finalmente fue encontrado.
Otro punto que permanece bajo análisis es la referencia realizada por el propio joven a una persona a la que le tendría miedo. La Justicia indicó que esa información será investigada, aunque por ahora no permite establecer la existencia de un delito.
Así, la aparición con vida de Yayi cerró el operativo de búsqueda, pero no la investigación. El expediente ahora deberá avanzar sobre dos interrogantes centrales: dónde estuvo exactamente Cuello durante esos días y cómo se construyeron las versiones que llevaron a buena parte de la comunidad a sospechar de un posible secuestro.
La Justicia deberá determinar qué ocurrió realmente durante la ausencia y qué información concreta dio origen a las hipótesis que circularon en Tilisarao.
