
El Gobierno de San Luis confirmó un amplio operativo de seguridad, salud y transporte para las festividades religiosas que se desarrollarán en Villa de la Quebrada y Renca, con el objetivo de garantizar la circulación y asistencia de miles de peregrinos hasta el 4 de mayo.
En materia de seguridad, se desplegarán unos 400 efectivos policiales en Villa de la Quebrada, mientras que en Renca trabajarán cerca de 100 por jornada. El operativo incluirá controles de tránsito, test de alcoholemia y cortes programados en puntos clave.
El acompañamiento a los promesantes comenzará este jueves desde las 18:00. En Villa de la Quebrada, la avenida 25 de Mayo contará con un carril exclusivo para peatones, mientras que el restante será utilizado por vehículos. En tanto, en Renca los cortes se concentrarán sobre la avenida Córdoba, especialmente durante las actividades centrales del 2 y 3 de mayo.
En el área sanitaria, el sistema dispondrá de 60 profesionales por día, ambulancias y puestos estratégicos para la atención de emergencias durante toda la celebración.
Además, se habilitarán servicios especiales de transporte. Habrá salidas desde EDIRO y La Punta hacia Villa de la Quebrada, con tarifas de $4.500 y $3.500, respectivamente, y también unidades hacia Renca desde Tilisarao.
En paralelo al operativo oficial, la festividad también moviliza una intensa actividad económica. Comerciantes señalaron que los costos para instalar puestos oscilan entre los 200 mil y más de un millón y medio de pesos, dependiendo de la ubicación y el espacio.
Algunos vendedores expresaron reclamos por la falta de claridad en las tarifas municipales y por problemas en servicios básicos, como cortes de luz y fallas en la conectividad, lo que afecta las ventas con medios digitales.
También surgieron cuestionamientos por un circuito informal de alquileres, donde terrenos son subarrendados a puesteros, lo que alimenta sospechas sobre un negocio inmobiliario poco transparente en torno a la festividad.
Mientras tanto, la localidad se prepara para recibir a miles de fieles que, como cada año, llegan para renovar su fe en una de las celebraciones religiosas más convocantes del país.
