Trump recibió a Xi Jinping y extendieron la tregua comercial
Donald Trump recibió a Xi Jinping en la Casa Blanca para una cumbre atravesada por las tensiones comerciales y estratégicas entre Estados Unidos y China. Ambos países extendieron la tregua comercial hasta enero de 2027, pero no hubo grandes avances públicos sobre Taiwán, Irán ni la competencia por la inteligencia artificial.

Donald Trump recibió este jueves en la Casa Blanca al presidente chino, Xi Jinping, en una cumbre de Estado que puso nuevamente frente a frente a las dos mayores potencias económicas del mundo. La agenda estuvo marcada por la guerra comercial, Taiwán, el conflicto con Irán y la competencia por el desarrollo de la inteligencia artificial.
La visita de Xi es la primera a Washington en más de una década. El mandatario chino llegó el miércoles junto a su esposa, Peng Liyuan, y fue recibido personalmente por Trump en la base aérea de Andrews, un gesto de alto contenido protocolar antes del encuentro en la Casa Blanca.
Antes de la reunión, Xi planteó que Estados Unidos y China deben ser “socios, no rivales” y defendió la “coexistencia pacífica” entre ambos países. El mensaje llegó en un momento de fuerte competencia económica, tecnológica y estratégica entre Washington y Pekín.
Uno de los principales resultados fue la extensión de la tregua comercial entre ambos países hasta el 10 de enero de 2027. El acuerdo prolonga por dos meses una pausa que debía finalizar en noviembre y permite continuar las negociaciones sobre aranceles, compras chinas de productos estadounidenses, minerales estratégicos y restricciones tecnológicas.
Taiwán volvió a ocupar un lugar central en las diferencias entre las dos potencias. China considera a la isla parte de su territorio y rechaza el respaldo militar de Estados Unidos a Taipéi, mientras Washington mantiene sus compromisos de seguridad con las autoridades taiwanesas.
La guerra entre Estados Unidos e Irán también formó parte del escenario diplomático. Trump busca que Pekín utilice sus vínculos con Teherán para ejercer presión, mientras China intenta preservar sus relaciones económicas y políticas con Irán.
Otro de los grandes ejes fue la inteligencia artificial, un sector considerado estratégico tanto para la economía como para la seguridad nacional. Washington y Pekín mantienen una fuerte competencia por el liderazgo tecnológico y discuten, entre otros puntos, el acceso a tecnología avanzada y los límites a su desarrollo.
Pese al despliegue protocolar y a la importancia de los temas tratados, la reunión no produjo grandes avances públicos en las principales disputas. La extensión de la tregua comercial fue el resultado concreto más destacado, mientras cuestiones como Taiwán, la IA y la relación con Irán quedaron abiertas para futuras negociaciones.
La agenda de la visita continúa este viernes con una recorrida de Trump y Xi por los Archivos Nacionales de Washington, donde está previsto que conozcan documentos vinculados con la historia de las relaciones entre ambos países. Con esa actividad concluirá la visita de Estado del mandatario chino a Estados Unidos.
