Joaquín Beltrán conservó sus fueros: Diputados rechazó el desafuero por un solo voto
La Cámara de Diputados de San Luis rechazó el pedido de desafuero de Joaquín Beltrán en la causa Molino Fénix. El despacho de mayoría obtuvo 28 votos a favor y 9 en contra, uno menos de los 29 necesarios. La oposición cuestionó que la medida fuera adoptada en la actual etapa de la investigación.

La Cámara de Diputados de San Luis no logró reunir los votos necesarios para quitarle los fueros al legislador Joaquín Beltrán, investigado en la causa por presuntas irregularidades en el Complejo Molino Fénix y la Casa de la Música de Villa Mercedes. El despacho de mayoría obtuvo 28 votos a favor y 9 en contra, pero necesitaba 29 para alcanzar los dos tercios de la totalidad de la Cámara. Por ese motivo, la iniciativa no fue aprobada y el pedido quedó archivado.
El pedido de desafuero había sido impulsado por el Ministerio Público Fiscal en el marco de una investigación que incluye, según la acusación, presuntos delitos como asociación ilícita, administración fraudulenta, peculado y ocultamiento o destrucción de elementos que podrían servir como prueba. La solicitud buscaba que Beltrán quedara a disposición de la Justicia para que pudiera evaluarse una eventual medida de coerción.
El dictamen de mayoría, defendido en el recinto por el presidente de la Comisión de Legislación General, Carlos Pereira, proponía allanar los fueros del legislador y contemplaba además su suspensión en caso de que la Justicia dispusiera alguna de las medidas de coerción previstas por el Código Procesal Penal, entre ellas una eventual prisión preventiva.
Pereira sostuvo que la Cámara no debía convertirse en un tribunal que determinara la culpabilidad o inocencia de Beltrán. Durante su exposición afirmó que los legisladores debían tomar una decisión de carácter político y evaluar la gravedad de las imputaciones y los argumentos planteados por la Fiscalía.
Uno de los principales argumentos expuestos por el oficialismo estuvo relacionado con el supuesto riesgo de entorpecimiento de la investigación. Pereira mencionó, entre otros elementos, la hipótesis fiscal de que información contenida en un dispositivo electrónico habría sido modificada o eliminada de manera remota. Ese extremo forma parte de la acusación y deberá ser determinado en el marco del proceso judicial.
Desde la oposición, el diputado Lucas Caymes cuestionó el momento elegido para avanzar con el desafuero y sostuvo que la investigación puede continuar sin necesidad de retirar la inmunidad parlamentaria. Su planteo estuvo centrado en la división de poderes y en la función de los fueros como una garantía institucional vinculada con la independencia del Poder Legislativo.
En la misma línea, Silvia Sosa Araujo, al defender el despacho de minoría, consideró que el pedido era prematuro porque la causa todavía se encuentra en una etapa de investigación. La legisladora sostuvo que el desafuero debería evaluarse en una instancia posterior y cuestionó que se utilizara la inmunidad parlamentaria como eje de una disputa política.
Sosa Araujo también citó declaraciones previas del fiscal José Olguín, quien había señalado públicamente que los investigados no habían realizado maniobras destinadas a perjudicar el avance de la investigación. Con ese argumento, la oposición sostuvo que no existía una necesidad concreta de retirar los fueros en esta instancia.
El debate también incluyó distintas interpretaciones sobre el alcance de la inmunidad parlamentaria. Desde el oficialismo, Fabiana Zárate sostuvo que la Constitución no exige que exista una elevación a juicio para que pueda solicitarse el desafuero. Marisa Patafio, por su parte, afirmó que los fueros no deben funcionar como un “escudo personal” frente a la Justicia.
La presidenta del bloque oficialista, Eugenia Gallardo, defendió el pedido y sostuvo que el desafuero no implicaba pronunciarse sobre la culpabilidad de Beltrán, sino remover un obstáculo para que la Justicia pudiera avanzar. También cuestionó las ausencias registradas durante la sesión y sostuvo que la decisión de no concurrir debía ser interpretada políticamente.
La votación nominal terminó con 28 votos afirmativos y 9 negativos para el despacho de mayoría. Como la Cámara está integrada por 43 diputados, eran necesarios 29 votos para alcanzar los dos tercios requeridos. Hubo seis ausencias.
Posteriormente se trató el despacho de minoría, que proponía rechazar el desafuero. Esa iniciativa tampoco alcanzó la mayoría especial requerida y ambos despachos fueron enviados al archivo.
Antes de la votación, Beltrán tomó la palabra y defendió su conducta durante la investigación. Aseguró que siempre se presentó ante la Justicia y que no utilizó sus fueros para evitar el proceso.
“Siempre he estado a disposición, nunca interferí en la investigación”, afirmó el legislador. También sostuvo que renunciará a sus fueros cuando corresponda de acuerdo con la etapa procesal y remarcó: “No estoy usando los fueros para esconderme”.
Con el resultado de la sesión, Beltrán conserva por ahora su inmunidad parlamentaria y la Justicia no podrá avanzar contra él con una medida de coerción que requiera previamente el levantamiento de los fueros. La investigación por las presuntas irregularidades en el Molino Fénix y la Casa de la Música continuará por la vía judicial.
Las acusaciones contra Beltrán forman parte de una investigación en curso y no implican una declaración de culpabilidad. La responsabilidad penal de los imputados deberá determinarse durante el proceso y mediante las resoluciones de la Justicia.
